wEditorial 2 PENSAMIENTO DE GILBERTO PÉREZ De la materialidad a la elocuencia 5 AdriAn MArtin El fantasma material: cine y física 18 Gilberto Pérez CINE CUBANO CONTEMPORÁNEO: LÍMITES Y POSIBILIDAD deAn luis reyes 54 dunjA FehiMović 59 MiGuel CoyulA 68 juAn CArlos rodríGuez 70 elieCer jiMénez AlMeidA 77 jonAthAn Ali 80 CArlos QuintelA 82 ÁnGel Pérez 86 WAlFrido dortA 90 zAirA zArzA 95 CArlos MeliÁn 104 EXPEDIENTE NICOLÁS GUILLÉN LANDRIÁN Guillén Landrián: documentos en la sombra 110 rAFAel rojAs Ociel del Toa: Landrián queer 121 néstor díAz de villeGAs El extraño caso de Reportaje: historiografía y políticas de la duda en los filmes de Nicolás Guillén Landrián 132 ruth GoldberG El Proyecto Landrián, arqueología del cine y restauración de la memoria 148 ernesto dArAnAs 174Etnohauntología rAFAel rAMírez oderAy PonCe de león CArlos terÁn vArGAs ÍNDICE N.o 1 | 2024 ISBN 978-1-961722-31-6 direCtores Tania Bruguera Carlos Aníbal Alonso editores Dean Luis Reyes José Luis Aparicio ProduCCión Leila Montero diseño de CubiertA e ilustrACiones Claudia Patricia CoordinACión editoriAl, CorreCCión y diAGrAMACión Rialta Ediciones Consejo editoriAl Jonathan Ali Dunja Fehimović Eliecer Jiménez Almeida Nils Longueira Borrego Isdanny Morales Rafael Ramírez Julio Ramos Rafael Rojas Reservados todos los derechos de esta edición para © Carlos Aníbal Alonso Castilla (Rialta Ediciones) Av. Sonterra 3016-18, Santiago de Querétaro, 76177, Querétaro, México.2 2024 | N.O 1 Fantasma Material nace asediando a un espectro: el de un cine no localizado, que busca su sobe- ranía expresiva fuera de coordenadas forma- les y de producción fijas, que inventa su forma bajo el empuje del deseo de existir como cele- bración de la imaginación humana. Un cine que se manifiesta como fenómeno trans- nacional, en general fuera de los circuitos comerciales y de legitimidad del cine de autor de vitrina. Estas películas, para las que no hay aún una definición o etiqueta, podrían califi- carse como la lengua franca de un cine imper- fecto contemporáneo, al que no le interesa tanto la “calidad” como explorar el horizonte de posibilidades que cabe a una forma de arte termita, lo más libre posible de predetermi- naciones. Por ello le sobran los purismos a la hora de decir: le valen tanto los resortes del cine de género como la aproximación docu- mental, el uso del archivo como los delirios de la imaginación, los instrumentos del realismo como de lo irracional. Su búsqueda de la liber- tad lo enfrenta a los fascismos del presente, de ahí que exista bajo persecución, censura, invisibilización. Depende de frágiles redes de solidaridad e intercambio, de la reinvención constante del sentido de lo político, y por eso es una forma de arte en peligro. Para tratar de apresar ese espectro, esta pri- mera entrega de nuestra revista comienza en el lugar que conocemos mejor y desde donde hablamos: el cine cubano, que en los pasa- dos veinte años se transformó en un ejer- cicio de deconstrucción de la condición totalitaria, de despertar del hechizo de un arte estatal-popular para convertirse en una crea- ción libre. El espectro de Nicolás Guillén Lan- drián, un autor del pasado inspirador de las rebeliones del presente, recibe una atención especial en cuatro textos sustanciales para comprender su legado. También proponemos definir, en la voz de cineastas y críticos cuba- nos, qué es hoy el cine de esa ínsula, un terri- torio a la deriva que busca reimaginarse, más allá de los repertorios oficiales y de los rela- tos aprobados, a través de las imágenes. Un modelo de cómo sería un cine cubano expan- dido es el proyecto colectivo coordinado por el cineasta Rafael Ramírez aquí reproducido, obsesionado con las extensiones del pasado en el presente, pero también con lo que todavía no es, aunque podría ser. A ello apunta el homenaje que hacemos a Gil- berto Pérez, un autor fundamental para el pen- samiento sobre el cine, cuya propuesta de entender la imagen-movimiento como “fan- tasma material” es decisiva para la intención que nos moviliza. Su idea del cine como espec- tro copresente en nuestra existencia sería una puerta de entrada para la comprensión del cine que arriesgamos a describir antes. Una en que las películas nos acompañan en nuestros sue- ños, pero también en la vigilia; complemen- tan la relación que establecemos con nuestra vida y nos movilizan para comprender el mundo como abstracción. Esto último, algo funda- mental para emprender la acción transforma- dora sobre la realidad, devuelve la reflexión al espectro del principio: necesitamos de esos fantasmas para producir lo nuevo. Los editoresPEN S A M I EN TO DE GILB ERTO P ÉR E Z5 N.O 1 | 2024 DE LA MATERIALIDAD A LA ELOCUENCIA* Adrian Martin6 2024 | N.O 1 Pen sa m ien to d e G ilb er to P ér ez Introducción: informe del Festival de Cine En el Festival de Cine de Rotterdam de prin- cipios de 2024, se desarrolló un tema entre tres películas que volvían la vista, cada cual en su estilo, a los movimientos panafricanos de liberación de principios de la década de 1960. Mário, de Billy Woodberry, fue probablemente la más publicitada del trío, debido a la presen- cia del director en el evento (tiene ahora 74 años) y a su ilustre pasado como participante en el colectivo de cineastas negros L.A. Rebe- llion en las décadas de 1970 y 1980. Pero no menos fascinante fue Nome, de Sana Na N’Hada, de la que hablaré más adelante. Incluso una película sueca totalmente conven- cional, Hammarskjöld, el biopic de un estadista progresista en el seno de las Naciones Unidas, ofreció una visión de la turbulenta lucha den- tro de los países y regiones africanos en aquel momento histórico. En las reseñas de festivales que consulté al azar después de Rotterdam, nunca se identificaron estas películas de temática similar, ni se men- cionaron los títulos individuales (aparte, oca- sionalmente, de Mário). Sabemos cómo suele funcionar el periodismo de festivales: un perio- dista designado por Cahiers du Cinéma o Film Comment se traslada al lugar unos días, capta algunos de los “momentos estelares” designa- dos, tal vez entra al azar en una instalación de arte de realidad virtual, tiene un par de char- las de borrachera con viejos amigos de todo el mundo, y luego vuela de regreso. Posterior- mente, aparece en Internet o en la prensa un artículo de 750 o 1 000 palabras. Así, muy poco del programa total del festival queda docu- mentado o reflejado para la posteridad debido a este desafortunado sistema de cobertura. Quiero rescatar y hacer hincapié aquí en la importancia y la fuerza de Nome, que consi- dero una de las mejores películas de los últimos años. En ella, Na N’Hada, un veterano director de Guinea-Bissau, revisita los años de su juven- tud y la turbulenta lucha de los africanos contra el ejército colonial portugués desde 1969 hasta mediados de los setenta. El enfoque es minima- lista y estilizado, pero rebosante de belleza lírica 7 N.O 1 | 2024 Fotograma de Nome. y misterio francamente espiritual. Un hombre llamado Nome abandona su hogar para unirse a la guerrilla y se convierte en un líder heroico, pero las relaciones personales que ha abando- nado vuelven a atormentarle durante el compli- cado y confuso periodo posrevolucionario. Tanto Nome como Mário indagan, desde sus dis- tintas perspectivas, en la dimensión utópica y esperanzadora de los movimientos revolucio- narios africanos. Ambas se enfrentan, con la sa- biduría de la experiencia, a las semillas de la corrupción y la traición que siempre existieron allí. Pero ninguna de las dos películas abraza la desesperación. Una característica única de Nome son las imágenes de archivo de la época rodadas originalmente por Na N’Hada y sus camaradas. Estas imágenes hacen mucho más que garantizar la autenticidad documental; en su misma fragilidad, permiten a la película ele- var la materialidad de los fotogramas arañados y maltratados a un lenguaje poético en toda regla. Flashback: un encuentro con Gilberto Pérez El visionado de Nome me llevó a considerar, una vez más, el legado del gran crítico y erudito cubano Gilberto Pérez (1943-2015). Recuerdo, en particular, un debate con los participan- tes en la conferencia que siguió a mi presen- tación sobre la película de terror de Sidney Furie The Entity (1982) y el “remake” experimen- tal de Peter Tscherkassky, Outer Space (1999), en la Universidad de Reading (Reino Unido) en 2008.1 La conferencia fue, de hecho, la pri- mera vez que le conocí en persona, tras varios años de correspondencia distante por correo electrónico. Gilberto estaba especialmente intrigado por las marcas materiales de la presencia e interven- ción del cineasta en la obra de Tscherkassky: siluetas de pequeñas formas de objetos afila- dos que salpicaban fotogramas individuales, Next >