Le
pasa
la
lengua
carnosa
por
la
piel
rugosa
del
perineo,
cercano
a
la
vagina
husmea,
ella
se
deja
rozar
sus
labios
hasta
él
alcanzar
su
olor
a
talco
cercano
al
ano
ah
las
aberturas
del
cuerpo,
sus
estremecimientos,
sus
emanaciones:
acaban
extenuados,
bocarriba,
bocabajo,
revierten
a
la
postura
decúbito
supina
se
van
adormilando
acechándose
en
la
morosa
función
amatoria
de
los
ancianos.
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