Vista de la exposición ‘Take a Minute: a Show of Resilience’, de Dionnys Matos, Thomas Nickles Project, New York

La vida es un asunto desagradable, así que he decidido pasarla reflexionando sobre ella.
Schopenhauer

En una escena de La dolce vita, el personaje de Marcello, el perfecto pícaro hedonista, ha logrado tener en sus brazos a Anita Ekberg en el papel de Anita Ekberg. Cautivado por la libertad y la belleza que ella destila, no puede evitar lanzar la pregunta: “¿Qué haces aquí? Vuelve a América”. Ambas Anitas eran suecas.

Durante la primera mitad del siglo pasado, la mayoría de los artistas del mundo, y eso incluye también a los cubanos, tuvieron una Meca: París. Amelia Peláez, Víctor Manuel, Wifredo Lam erigieron una obra resultado, en gran parte, de su avidez por aquel centro cargado y vibrante. Culturalmente, el movimiento social se vivió con tal intensidad que pronto el centro se desparramó hasta llegar a ciudades como Buenos Aires, Nueva York y México, por lo que alrededor de la década del cuarenta, el peregrinaje de la siguiente generación de artistas en busca del ensanchamiento de su educación se hizo más corto, y también más barato, al elegir el destino azteca. No fueron los artistas los únicos en preferir ese viaje, y luego de 1959, la URSS comenzó a quedar más cerca que México.

Para mediados de la década del noventa, los apetitos se movieron un poco al oeste y empezaron a coincidir artista y público/consumidor ideal. Y para las primeras dos décadas del siglo veintiuno, las piezas empezaron a hacer el recorrido que no habían hecho sus creadores. La obra de Dionnys Matos es un buen ejemplo de esto.

El pasado diecisiete de febrero se inauguró en la galería Thomas Nickles Project la primera exposición de este artista en Nueva York. Esta galería se estableció cuando Kristen Thomas y John Nickles, luego de haber compuesto una incipiente colección de arte cubano, advirtieron cuán reducidos eran en su entorno inmediato el conocimiento y la visibilidad sobre los creadores de la Isla. Desde entonces han venido realizando exposiciones personales y colectivas de artistas cubanos como Sandra Cordero, Douglas Argüelles, Gabriela Pez, Roger Toledo, R10, entre otros. A esta nomina se une Matos con Take a Minute: a Show of Resilience, una muestra en la que presenta catorce fotos/objeto coloreados a mano usando mayormente tonalidades pasteles, y un objeto de papel de plástico inyectado con pigmentos. Mientras él dedica su tiempo a reflexionar sobre el color, nos concede a nosotros el descanso, la tregua, para pensar en cualquier otra cosa. En el intermedio, se me ocurre que las obras no son tanto sobre el artista como para el espectador.

Comparto por dónde estuvieron algunas de mis meditaciones.

Frente a Objeto No. 10 de El orden de las cosas

Objeto 10 Dionnys Matos | Rialta
‘Objeto 10’, Dionnys Matos

En El mundo como voluntad y representación, Schopenhauer disputa la distinción kantiana entre fenómeno y noúmeno y añade una dimensión más entre la cosa en sí y nuestro intelecto, a tal punto que multiplica la ya abismal distancia que establecía el idealismo trascendental de Kant entre la realidad y nuestro conocimiento de ella. Su cambio de foco es tan radical que desplaza el acto de ser de las cosas desde una intencionalidad de manifestarse a una intención de encubrirse –intencionalidad en el sentido filosófico, no antropomórfico–. Además, le exige tantas precisiones al papel del cuerpo que parecería que las cosas sólo pueden ser tan plenamente como les permite su natural perversión, en una circunstancia única y especifica. La analogía que se me ocurre es pobre, pero se parece a los mecanismos de propaganda: funcionan con más efectividad en tanto no sepamos que los están usando, o cuáles son. Una vez que conocemos a Goebbels, pierden su eficacia y encanto. El caso es que, ¡por Dios¡, qué hermosa se ve Anita Ekberg en esa fuente.

Frente a Objeto No. 5

Objeto 5 Dionnys Matos | Rialta
‘Objeto 5’, Dionnys Matos

Bien, este muchacho va de naturalezas muertas postindustriales y la técnica del coloreado manual de fotografías. Banda sonora: “Lo feo”, Teresita Fernández. Según la página de Thomas Nickles Project, estos objetos nos conducen a pensar en las secuelas ecológicas de nuestra sociedad hiperindustrializada. No sé, Dionnys Matos es de Holguín. Yo lo que veo son vasos, cubos, latas, formas entrañables que suelen ordenar los primeros encuentros de un niño con el mundo. La sobredimensión de este ejercicio estético me parece peligrosa, puede producir falacias. Estos still life más bien poseen un gran potencial para círculo infantil.

Frente a Objeto No. 6

Nada. Próxima fotografía.

Frente a Objeto No. 7

Sin embargo, somewhere over the rainbow, existe, en efecto, una sociedad hiperindustralizada. Uf, el arte, los trucos de magia, Tik Tok. Con razón a Netflix le va tan bien. Pero bueno, de vuelta al objeto. Nada llamativo, calma en los colores, calma en las formas. Calma también en las simetrías de la composición; casi que es un clasicismo de nuevo tipo. Y toda esa calma en medio de esa ciudad insomne.

Frente a Objeto No. 9

Objeto 9 Dionnys Matos | Rialta
‘Objeto 9’, Dionnys Matos

Estas piezas toman el camino del ocultamiento, esas formas antes eran basura; lo bello siempre tiene algo que ocultar porque lo perfecto carece de existencia, por suerte. Entre estas formas y el artista que las crea hay una diferencia fundamental, ellas se comportan según su naturaleza, él según su voluntad. Coño, o la cosa está desequilibrada o el equilibrio está sobrevalorado, porque estos objetos están mejor así. La combinación de colores es incluso más calmada aquí, pero la sombra irrumpe con agresividad en la composición y los objetos parecen estar en medio de un acto circense.

Frente a Objeto No. 13

Ya han pasado varios años desde la inclusión del arte cubano contemporáneo en los grandes centros de exposición. En perspectiva, luego de aquella esencial y fructífera colaboración entre Gómez Sicre y Alfred H. Barr Jr. para Modern Cuban Painters, la siguiente muestra en orden de relevancia ha sido tal vez Adiós Utopía…, en el Museo de Bellas Artes de Houston. Pero a aquel espacio cardinal que es el MoMA sólo han llegado fragmentos. Aun así, han sido suficientes para generar un interés cada vez más creciente que excede las grandes instituciones y moviliza actores con motivaciones muy personales que ven en los artistas cubanos un valor desatendido. Y bueno, aquí hay otro objeto haciendo equilibrismo.

Frente a Objeto No. 14

Me arrepiento de no haber leído la Psicología del color de Heller, aunque supongo que ella fue tan especulativa en ese libro como yo con estos objetos. Papel Hahnemuhle Ultra Suave de 305g. Estas fotografías son hermosas, no tanto como Anita, pero lo son. ¿Qué estarán tratando de esconder?

Frente a Wave

Wave Dionnys Matos | Rialta
‘Wave’, Dionnys Matos

Hay una buena cantidad de cubanos en la antigua New Amsterdam, aunque no tantos que pueda imputárseles la responsabilidad por la gentrificación de algunos de sus barrios. Y una buena cantidad de artistas. ¿Qué otros pedazos de Cuba habrá por allá? Imposible saber, pero ahora hay uno más.

El Thomas Nickles Project comenzó su labor como galería en el 2016. Sus fundadores y promotores fueron conquistados por el arte de la Isla en un momento en que su ambiente era ideal para entusiasmo. Sus dueños han reunido a más de una veintena de artistas cubanos desde su fundación. Su dirección, 47 Calle Orchard, Nueva York.

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