Cheo Ibar, lanzador preciosista, quien ha sido el máximo ganador de juegos, en las ligas cubanas, durante dos temporadas seguidas, pierde los partidos más importantes, esos que tendría que ganar para que su team se corone… Yo le digo a mi madre, mientras que con paciencia de sastre, por el tosco utensilio preparo el aliño que se ha de comer, junto al flaco pescado y el poquito de arroz… Cheo Ibar, lanzador preciosista, quien ha sido el máximo ganador de juegos, durante dos temporadas seguidas, en las ligas cubanas, pierde los partidos más importantes… Santa, cambia el dial del radio, y por tu amor no llores… Yo, que en mi oficio soy semejante a ese pitcher, he visto mi mirada en la suya, cuando abandona el montículo después de haberle cedido la bola a un sellador.
El síndrome de Ibar
Un poema del cuaderno ‘Distintos modos de cavar un túnel’, a veinte años de su publicación.
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