De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel
De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel

Cuando la urbe parece dormir, vienen unos ojos y la despiertan, comienza entonces a reconocerse a sí misma, a verse cómo es, cómo son sus fachadas, las señas que en ellas anuncian el paso del tiempo, la imaginación para adornarlas con lo precario o con el descuido propio de la pobreza.

La vertiente en el arte cubano que se basa en lo documental y el registro es una de las más poderosas del presente, en ella sobresale la obra de Lázaro Saavedra, Ernesto Oroza, y las realizadas en video por el dúo Celia y Yunior, Adrián Melis, Grethell Rasúa y Javier Castro, entre otros. El significado de esta vertiente se centra en haber recogido, desde finales del siglo pasado hasta el presente, acontecimientos y sucesos sociales y culturales, hábitos, costumbres y creencias, que nos acercan, saltando las barreras de los intereses políticos, a lo que ocurre disfrazado de imaginación, sentido crítico o realidad descarnada.

De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel
De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel

El dúo de creadores Emilio García y Manuel Alejandro Hernández se han unido en el proyecto fotográfico Tejidos de la ciudad para crear uno de los más completos imaginarios visuales de La Habana, referido a las fachadas de las casas, letreros en espacios y en el transporte público y privado, esculturas, interiores de coches y escenas domésticas.

En el statement del proyecto, señalan: “Documentación del imaginario popular, inspiración, provocación gráfica, ritmo visual, equilibrio del caos y la perfección”, anunciándonos así propósitos y resultados, unidos por el interés de plasmar los síntomas rutinarios que muestran un imaginario visual, que habitan lo cotidiano.

Podremos encontrar en ese proyecto diversas tipografías utilizadas en las fachadas y las puertas de acceso a las casas con disímiles fines, las que ellos han agrupado en: sistema numérico de las edificaciones, texturas, colores y tipografías diversas, brindándonos uno de los contenidos más atractivos de cómo se puede visualizar la ciudad.

De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel
De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel

Manuel me ha comentado que el método de trabajo al captar las imágenes ha consistido en: “Dejarnos sorprender por soluciones inteligentes que provienen del imaginario popular, las documentamos y luego las organizamos por patrones. Emilio siempre cuida la imagen y yo solo buscaba documentar el error y la inmediatez. Unas veces cuidamos la composición fotográfica, otras la fotografía se convierte en un medio para ilustrar o representar el objeto en cuestión”.

Estas imágenes se agarran y describen el paso del tiempo de una ciudad desatendida por más de medio siglo en su orden urbano y cómo la imaginación, el ingenio, el mal o buen gusto de sus habitantes, tratan de enmendar dicha circunstancia.

Además del valor que distingue esta serie, está el de registro, pues conoceremos por su medio muchos detalles de la vida cotidiana cubana. Por ejemplo, se destaca una curiosa fotografía de un conjunto de artilugios que semeja una instalación artística: ubicados en un parterre urbano, se puede ver un arreglo de piezas de madera, que semeja un banco, una butaca y una silla, todos desvencijados y situados bajo la sombra de un árbol, en otra, un letrero indica la penuria: “Timbre roto, llamen a Miriam”, uno similar muestra un cartel sobre un timbre que parece estar dañado y dice: “No moleste, Jorge o Aléxia”.

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De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel
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En otro sentido, hay anuncios vinculados a servicios, uno que brinda información de la vida en el plano económico, referida a cómo era el cambio de la moneda hace apenas unos años: “Aquí el CUC es a 23.00 M.N. Prefiero moneda nacional”, el que indica: “Parqueo de lunes a domingo, de 7 am a 8:20 pm. Noche 8:30 pm a 7am”, aquel que solo expone: “Pollo, Jamón Viquin, Jamonada, Queso recorte”. En igual dirección se manifiestan: “Se vende ropa de uso”, “Después de las 6 se vende apartamento. No 1300”, y el que alude a una advertencia: “NO FUME”. Son anuncios escuetos pensados para la dinámica de la vida diaria, no contienen ningún otro dato que ofrezca referencias sobre lo que se oferta o se advierte.

Dentro del conjunto, sobresalen las fotos que recogen imágenes de los números de las casas, pudiéndose apreciar las más variadas estéticas de letreros colocados en puertas semiderruidas, algunas protegidas por rejas, ciertos números que forman arabescos, otros que comparten el espacio con un animal, como aquel del “No11” que está acompañado de la imagen de un torero, o el del “No 359”, enseñando unas letras desde las que chorrea la pintura usada.

De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel
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También alcanzamos a ver letreros, como el que se apropia de la sabiduría popular, pintado sobre una tabla o un cartón, colgado en una reja: “Tres cosas te echan a perder. Mucho hablar y poco saber. Muchos gastos y poco tener. Y mucho presumir y poco valer”. Los hay emplazados en escenarios insólitos, como el que está en una reja que posee un enorme hueco alrededor de la cerradura y nos alerta: “Cierre la puerta” y el que expresa “Horario 8 A1 y 4 A7:30”, como sucede en otros carteles no dan ninguna otra señal adicional.

Que la imagen hable desde su contenido, en muchas ocasiones no evidente, disparatado o sin sentido aparente, es uno de los valores encomiables y atractivos de este conjunto de fotografías, pues incluso hay algunas que para comprender su significado, se necesita vivir en Cuba y conocer de las circunstancias locales que rodean lo que se anuncia o lo que se muestra.

De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel
De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ, Emilio y Manuel

Las más de 260 imágenes de esta serie sobresalen a su vez por su valor estético, pues sus creadores han cuidado cada encuadre y detalle, aprovechando la iluminación de los espacios elegidos, que, al reunirse, podrán dialogar unos con otros, desde la ropa que se está secando en la azotea de un edificio, soplada por el viento, hasta la intrigante imagen de una verja de barras de lanzas atravesada por una plancha de metal para lograr un aseguramiento mutuo.

De las múltiples lecturas que emergen de esta obra, de las variadas sensaciones que provocan, de los recuerdos que se acumulan, nos podríamos detener en un letrero que con el símbolo popular del “mal de ojo” nos dice: “¿Qué miras?”De la serie ʻTejidos de la ciudadʼ Emilio y Manuel 6 | Rialta

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Magaly Espinosa (La Habana, 1947). Curadora y crítico de arte. Doctora en Ciencias Filosóficas en la especialidad de Estética en la Universidad de Kiév. Entre los años 1996 y 2014 fue presidenta de la Sección de Teoría y Crítica y de la Asociación de Artistas Plásticos de la UNEAC. Ha sido tutora, realizado oponencias y formado parte de tribunales de tesis de grado, maestría y doctorado en Cuba y Colombia. Ha impartido docencia en Universidades de Colombia, Ecuador, Brasil, España y Cuba. Ha escrito palabras para catálogos de exposiciones realizadas en España, Suiza y Cuba. Entre sus libros se encuentran Indagaciones. El nuevo arte cubano y su estética (Cauce, Pinar del Río, Cuba, 2004) y Antología de textos críticos: el nuevo arte cubano, coeditado junto a Kevin Power, (Perceval Press, Santa Mónica, España, 2002). Entre sus exposiciones comisariadas se encuentra la colectiva: Hoy desde los 80, Casa México, La Habana, noviembre-diciembre, 2016.

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