Soltar la cuerda
Nunca aprendimos a saltar la cuerda.
Mis padres la olvidaron
en el bazar de Presidente Errázuriz
dos nueve cero uno.
Al techo del lugar sigue amarrada,
balanceando a mi abuelo.
2002
Las patas de los pájaros
Calientes como el universo antes de armar galaxias
y comprimidos como ese universo, un saco de dormir en
la mochila
a punto de estallar
como quien pinta el altiplano mirando el sol de frente
o quien decide mientras corre buscar su muerte en otro
sitio,
jugamos a engañarnos,
alzando el velo de otras novias como neblina que al
volcán levanta;
la bufanda es el yugo que ha tejido la sobra de cariño y de
minutos,
el vapor que madruga en las colinas.
Y recorremos los destrozos, así pisando lava
donde la noche es nuestra lengua y es nuestros dedos,
todo lo que se escapa de nosotros:
el sudor y las lágrimas, el semen
en las piernas delgadas y sin garbo
de flamencos rosados en la altura, picoteando los restos,
doblando el cuello hacia nuestra espalda,
rascándonos la tarde con las uñas de pájaras tan nuevas
como lagos congelados
apareciendo allí donde aleteábamos las aguas.
2004
Ribeiro
Soy verano, atrevida y un poco primavera.
Soy apasionada, dedicada, celosa, soy muy fiel.
Soy coca-cola. Soy asado de posta paleta a punto.
Soy comer afuera, de a dos. Soy filete de pescado.
Soy pizza de nova zi. Soy dulces 7 belo.
Soy hamburguesa de the fifties.
Soy cebolla de outback. Soy chocólatra.
Con toda certeza no soy sashimi ni sushi.
Soy guías de viaje. Soy mapas.
Soy internet. Soy tele. Soy diarios.
Soy corinthians.
Soy música buena. Soy cine.
Soy jeans. Soy negrita. Soy simple.
Soy cara lavada. Soy pelo liso.
Soy jeep. Soy bici.
No soy micro en sao paulo.
Soy sao paulo, pero soy mucho más araraquara.
Soy ubatuba, soy el litoral norte entero.
Soy brasil. Soy trancoso, soy bahía.
Soy montaña, pero soy mucho más el mar.
Soy la puesta de sol en la playa.
Soy más noche que día. Soy la mañana.
Soy la calle cinco en araraquara.
No soy gimnástica.
Soy una tortuguita de agua. Soy un girasol.
Soy más cama que mesa, más música que silencio.
Soy más flor que fruta, más dulce que salada.
Soy esmalte blanquito. Soy pop.
Soy cariñosa. Soy capricornio.
Soy carnaval. Soy Chico Buarque.
Soy cielo estrellado de isla grande reflejado en las aguas
de saco do céu.
Soy luna llena.
Soy rock. Soy show de música en vivo.
Soy beso en la boca. Soy cómplice.
Soy un abrazo fuerte.
Soy un camino, soy río santos.
Soy una sonrisa. Soy explosiva. Soy reggae.
Soy arrepentida. Soy sicodélica. Soy equivocada.
Soy familia. Soy linda. Soy un sol.
Soy correcta. Soy una vuelta por pacaembú de noche.
Siempre fui labrador y ahora también soy staffordshire.
Soy la Miná. Soy yo misma.
Soy Sabrina.
2008
Palillos de tejer las escaleras
en el chaleco roto de los cerros
y la tarde color cuchillo
corta en dos la ventana enciende
la radio y cuela unos merengues
en la laguna de su boca
no adorna la virtud
la desafía
2011
Aquí se esculpe con los ojos oídos
ojalá las imágenes se basten a sí mismas
pero lo que dicen es y debe ser
otra cosa
del dueño amando hasta el olor de los billetes
se los refriega por la trompa y los párpados como un
artista las teorías
en boga nada malo si mantuviera los ojos semiabiertos y
la nariz
parcialmente despejada
como este día en el puerto un buque
de carga se agranda conforme pierde definición la tarde
y trae a dos mil asilados
esto se trata de dos amigos que conversan de otra cosa
mientras gozan las imágenes que traficanláminas del
álbum
de fútbol o monitos que incluyen la faltante para
completarlo
fotos del fin de semana en la playade un cumpleaños
familiar
si no olvidablede exnovias que renuevan su ricura
desde el paso del tiempo y bajo el humo del asado o del
cigarro
del catálogo de autos que jamás podrán comprarde pin
ups
u otras bagatelas del recuerdo
y el recuerdo puede ser instantáneo
esto también puede tratarse de una madre y un hijo
o uno solo de los amigos conversándose en voz baja
mientras las imágenes se le traspapelanechado en y de
un hotel
de la ciudad donde vivió toda su vida
2011
Cedía que la palabra
es una cosa y si es una cosa
lo más probable es que sea
como la oreja una herida
o esos paréntesisentre la ceja y la pestaña
para lo visto
cómo confiar en un aceite
así de transparente y claro
luego de sopaipillas
pasadas y empanadas
fritas las papas y refritas
cedía que la palabra
es un encierro narrado con aire
entonces solo caben dos opciones
para la palabra maltrecha
y devaluada porque esto se trata
de cuánto compra
o de mirar las nubes en la luna
y decir a qué se parecen
creaturas de mar carroza con caballos
un jinete con una herida en la cabeza
bordes de cinta adhesiva recién quitada
del avisose arrienda bajo el influjo del alcohol la
lluvia
la primera opción aislar las venas
que la irrigan presionando pulgares
sacar todo lo que no sea
la herida misma
pus cuchillos
y sellarla con un parche curita
por ejemplo para que deje
de sangrar y no moje ni se lea
ya como herida la palabra
se piense un parche como
cualquier otro los miles
de parches producidos
por los niños de china
otro respondía que no que
la sal pica pimienta y la salpica
aquí verde y ají
del gas por tubería al fuego
en la sartén saltan las sales
sobre la herida que no sana
cuando se escribe con condón
pero quién querrá leerlo cuando llegue raja del trabajo
En esta esquina la palabra del poder
y en esta otra el poder de la palabra
la segunda opción es abrirla
ensancharla más allá de la carne haciendo un océano de
ese punto rojo nadar crol en ella hasta más adentro
gritando en cada boqueo estilo mariposa de donde el cuerpo supiera que estaba herido traspasarlo si es posible
dejar a la sangre de los peces brotando en oleadas que
pasen por ahí hasta por casualidad rumbo a otros
miembros que la requieran algas incluso por las calles
submarinas un maremoto que por la herida abierta de la
palabra manen todas las palabras una sobre otra mojando
hasta los cerros tan opacas que no se viera el rojo
volviéndose el café de grano de los troncos por capas y
leerlas todas horizontales como paisajes y verticales retratos del fracaso pasional porque nadie lee menos un
graznido de pájaro viniendo a la tierra revuelta cuando es
maleza aún y nada en la sangre hasta aletearla amarilla del
aromo y del aroma de la azul herida el arma y presagia a
un extraño en el gimnasio de la muerte
pero lo de aislarla lo cedía sinceramente como opción
palabra
blanca y hueso
fuera
del cuerpo la
noche amanece
limpia como la hija
en el primer día de clases
parche en la boca
ambas palabras un castigo
una herida la segunda
a lavársela con jabón
diciéndolo
sin lectura ni más sangre de la prometida por ella como
herida
otro respondía que no que
somos mucha gente y más los lugares sin gente
Y ojo el grano del papel ha enterrado el resto de los
sentidos
arrastrando la quinua y el cuscús fuera de donde estira la
toalla
cedía
devolverle a los poros lo que las palabras
les robaronel mundo nada menos
si no me toco un pie con el otro no sé si estoy
descalzodevolvérselo en uso de las mismas palabras
vida para las lenguas manos narices y orejas muertas
vida a través de su propio asesino
con perdón sin olvido
los agujeros en la piel para que entre el día pulsando
en los tapones
la sombra sobre la palabra sombra
me engaña la creo un doblez del libro de anatomía
traducir así
páginas transparentes de órganos huesos piel una sobre
otra
al tacto tácito
cuando invoca un recuerdo es que lo crea
había perdido la sana costumbre
de ponerle nombre a las cosas que quiero
que la palabra deje de llegar tarde a ellasa puro
nombrarlas
con los ojos y solo ven un lugar a la vez
cuántos seres sabrán que hoy es domingo
que el amaretto del helado ya está en la almendra
y la chorreala almendra anticipando el sol
como las flores del aromo
cabecita de aromo me cedía también cachancho
si es una cooosaexclama cuando le parezco tier
no nombraron colores los antiguos
en rojo negro y blanco aglutinaron
los que vieronimporta si mate o brillante si seco o
húmedo
no tomaron piscola los antiguos
y un hielo en la piscola parece un ojo de los tuyos
nunca olvido una cara
esto que escriboviajó al futuroen que lo lees
y para hacerloes al pasadodonde viajas
a mi pasado no al de los antiguos
pero nada es tan espantoso como quien lo cuenta cree que
es
la nostalgia un cuchillo de cocina
o la mancha que limpias con el dedo
y ya no está en el dedo ni en la mesa
cedía que el fin es el fracaso pero el fracaso no es el fin
el ánfora pecera el macetero las cajas de herramientas
costureros
cuántas cosas existen que no necesitamos
para decirte cuánto vales requiero números y puntos
comas y aquí no hay
que la calle me calle
entre lo que las cosas dicen
y yogolpeo de ventanasy nada más podría
leer del soplo si es que apago la música o se mete
entre lo que las cosas dicen
y
2014
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