Tom Paulin: “La fogata”

Las brasas se iluminaron y comenzaron a flamear / encima de la plancha de ceniza. / La fogata se encendía como una cama / de brasas silenciosas.

-

Tom Paulin nació en Leeds, Inglaterra, pero creció en Irlanda del Norte. Ahora es profesor de literatura en el Hertford College, de la Universidad de Oxford. Además de escribir, Paulin frecuentemente practica la crítica cinematográfica en programas de la BBC. Este poema pertenece a Love’s Bonfire, publicado por Faber & Faber en 2012.

La fogata

Era de noche en octubre y yo tenía veintiún años
edad cándida para caminar con ella por los alrededores de la prepa.
Pasó un jeep del ejército
(iban a empezar Los Problemas)
nos teníamos que cuidar
no por los miedos comunes
(esos no importaban mucho)
sino cuidarnos de su familia:
en ese entonces (y aún ahora)
te mataban por honor.
Así que caminábamos lentamente en la oscuridad
decididos pero temblando ante lo nuestro
algo tan valiente y tan frágil
como el huevo de una codorniz.
Caminábamos juntos, pero no como novios:
no nos agarrábamos de la mano
(sabía que no le podía robar un beso).
Así que caminábamos lentamente en la oscuridad
como unos novios que caminan sin rumbo.
Al lado del camino encontramos una fogata
tú recogiste un palo y empezaste a remover los carbones
conforme los removías las cenizas dieron paso a las brasas
y las brasas se iluminaron y comenzaron a flamear
encima de la plancha de ceniza.
La fogata se encendía como una cama
de brasas silenciosas.
Ahora me doy cuenta de que éramos muy distintos:
tú eras rebelde
no querías casarte como decía tu familia
y estabas segura de que seguiríamos juntos.
Yo pensaba que te casarías como estaba arreglado
veía a tu mamá llorando, tu papá gritándote
tus primos que siempre ejercían presión
tú diciéndome: No lo voy a hacer, Tom
y yo respondiendo, resignado:
Te amo, Giti
y te voy a amar siempre
pero no puedes hacerle esto a tu familia.
Yo no creía
a pesar de las ansias violentas por declarar nuestro amor
no creía que íbamos a estar juntos
como en los libritos, felices por siempre.
Hoy, cuarenta años después
entiendo de dónde viene mi migraña constante.
Creo que si te preguntara
si te acuerdas de ese momento
(del que nunca hemos vuelto a hablar)
dirías veteris vestigia flammae
pero por favor, nunca lo hagas.

- Anuncio -
CARLOS ALEJANDRO NOYOLA
CARLOS ALEJANDRO NOYOLA
Carlos Alejandro Noyola (Puebla, 1996). Es escritor y economista. Publica regularmente en El Universal y El Sol de Puebla.

Leer más

Deconstructing Almodóvar: ‘Amarga Navidad’

Almodóvar ha transustanciado lo que fue antes una provocación en imagen autocomplaciente.

Cirugía de la palabra cuerpo: Acerca de ‘Ensayo de carne y hueso’ de Octavio Armand

Una de las características de la prosa de Armand es su acertado ritmo para entretejer temas y figuras.

Lo nuevo de la música cubana en abril y mayo

Veinte pistas de abril y mayo –álbumes, sencillos y colaboraciones– trazan un mapa de la música cubana actual, un archipiélago disperso donde la tradición se revisita y se actualiza en tiempo real, dentro y fuera de la isla.

Contenidos relacionados

Deja un comentario

Escriba su comentario...
Por favor, introduzca su nombre aquí