La cantante y compositora cubana Daymé Arocena denunció este martes 13 de octubre que el club de jazz Blues Alley, en Washington D.C., canceló el concierto que ofrecería junto al trompetista Kalí Rodríguez-Peña luego de que ambos pidieran que su actuación no apareciera vinculada a la Embajada de Cuba en Estados Unidos.
“Nos cancelaron el show del día de hoy en Washington D.C. por preservar las relaciones con la Embajada de Cuba en los Estados Unidos”, dijo Arocena en un video, y añadió que los cancelaron “por ser coherentes con la causa de Cuba, nuestra tierra, y con el sufrimiento y la necesidad de libertad de nuestra gente”.
El concierto formaba parte de una serie de jazz cubano que Blues Alley –descrito por la artista como uno de los clubes de jazz más emblemáticos de Estados Unidos,– programó dentro de las celebraciones del Mes de la Herencia Hispana, en asociación con las embajadas de varios países latinoamericanos, entre ellas Cuba, Argentina, Chile, Colombia, Brasil, Perú, Uruguay y Honduras.
Fue el saxofonista y clarinetista Paquito D’Rivera quien alertó a Arocena: le envió un mensaje tras ver la promoción del evento, que lo presentaba como una jornada de jazz cubano organizada con la embajada isleña.
Arocena habló entonces con Rodríguez-Peña, el organizador del concierto, con quien estudió en la Conservatorio Amadeo Roldán de La Habana, y a quien considera “hermano de la vida”; el equipo del trompetista contactó al club –que explicó la alianza con las legaciones diplomáticas– y envió después un correo oficial pidiendo que no se les vinculara con la representación diplomática.
“La embajada es el primer representante directo de la dictadura cubana, de la cual nosotros primero salimos huyendo, y dos, es el organismo de represión que lleva instaurado en nuestro país por más de 60 años. Eso a nosotros no nos representa”, aseguró la cantante.
La respuesta del club llegó al mediodía del lunes 12 de octubre de 2026, según el relato de Arocena: un correo de cancelación, un día antes del espectáculo y sin explicaciones.
“La alianza con la embajada fue más importante que el concierto en sí, sin mostrar un ápice de empatía con lo que nosotros estábamos planteando, sin tener en cuenta además todo el movimiento logístico”, sostuvo Arocena. La artista había viajado de madrugada a Nueva York para ensayar con la banda de Rodríguez-Peña, y de ahí saldrían juntos hacia Washington: “Ayer estábamos todos sentados en un parque, la banda de Kalí y yo, intentando entender cómo había pasado esto, sobre todo en un país de libertad”.
Arocena, exiliada desde 2017 y nominada a los Latin Grammy 2024 en la categoría de Mejor Canción por “A fuego lento”, incluido su quinto disco, Alkemi, se ha significado con críticas al régimen de La Habana: “Cuba es un país con un lastre de represión y dictadura”, dijo en una entrevista con BBC Mundo en 2025.
No es la primera vez que enfrenta una situación parecida fuera de la isla: en octubre de 2022, Arocena denunció que durante un concierto en Gotemburgo, Suecia, se distribuyó propaganda favorable al régimen entre el público asistente.
Al cierre de su mensaje de este martes, la intérprete pidió disculpas al público que había planeado asistir: “No nos imaginamos que una cosa como esta podía pasar. Ojalá que pronto se pueda organizar otro concierto por esa ciudad y ojalá que estas cosas no sigan pasando. Vinimos a este país a vivir en libertad y espero que nuestras libertades sean respetadas”, dijo.

