Bestiario Miserable #33: Sinflictivo

-

Compartir

Sinflictivo

Sinflictivo, dibujo de Camila Lobón

Esta bestia la concebí, como todas las anteriores, con la idea de cuestionar lo que creo una deformación de la conducta moral y política. Pero a medida que iba tomando forma, sentí que la crítica fácilmente podría derivar en apología (o viceversa). Todo depende del optimismo o del pesimismo sobre la humanidad con que uno se tope con ella.

El Sinflictivo es un ser al que poco o nada le importan los conflictos de la civilización. Ni las grandes preguntas existenciales, ni las problemáticas políticas de su tiempo, por peligrosas o angustiantes que parezcan, lograrán perturbar su voluntad de, simple y llanamente, vivir. Como una nube, limpio de las trampas de la conciencia, evadirá la responsabilidad social hacia sus semejantes con pretextos como “la vida es una”, “la humanidad no tiene solución”, “el futuro ya está decidido” o “entre blancos se entienden”.

Como el avestruz del mito, esconderá la cabeza para no contraer compromisos con la realidad, por mucho que la realidad lo ponga ante una disyuntiva moral. No habrá injusticia, por grave o cercana que sea, que logre despertarle pasión. Y aun cuando le toque en lo personal, la asumirá como casualidad y no causalidad, a fuerza de malabarismos de relativización. Su verbo será, siempre, evadir. Evadir todo lo que no sea su bienestar personal.

Ese vacío de responsabilidad que deja el Sinflictivo, en el ejercicio de su incuestionable libertad, a menudo se vuelve terreno abonado para la crueldad. Aunque, como sugiere Rancière, también habría un punto importante que explorar en la desidia de este bicho: el potencial de objetividad política que encierra su desvinculación de las partes constituyentes del problema. Sobre todo para aquellos que, desbordados por la pasión de querer arreglar el mundo, han terminado jodiéndolo más.


Bestiario Miserable es un catálogo de los excesos, miserias, deformaciones que las contorsiones circenses del panorama político cubano, global y virtual han ido pariendo. Como decía Leónidas Lamborghini, la verdad del modelo es su propia caricatura. Pues este quisiera ser un retrato realista de los arquetipos de conducta que florecen en toda su monstruosidad por el extremismo ideológico, la antipatía, la deshonestidad intelectual, o la pura estupidez, ahora abonados en ese terreno de la pseudoética que puede ser el ciberespacio. En un mundo que se parece cada vez más al que describiría Weil, donde la espera de lo que vendrá ya no es esperanza, sino angustia, quizás bosquejar nuestros monstruos, los que todos en menor o mayor medida somos, pueda hacer los mitos más lógicos, dar alguna pizca de sensatez.

CAMILA LOBÓN
CAMILA LOBÓN
Camila Lobón (Camagüey, Cuba, 1995). Artista. Graduada de la Academia de Arte de Camagüey en 2014 y del Instituto Superior de Arte de La Habana en 2019. Ha sido coordinadora del Instituto de Activismo Hannah Arendt (INSTAR), fundado por la artista Tania Bruguera. Su trabajo como artista visual está enfocado en la narración e ilustración de un imaginario social y político que desde la memoria individual subvierte la narrativa totalitaria cubana. Entre sus exposiciones personales se encuentran Epizootia (Zapata Gallery, Miami, 2024) y El país perdido (Aveces Art Space, La Habana, 2019). Su trabajo ha sido expuesto en La Habana, New York, Montreal, Buenos Aires, Berlín, Kassel y Praga.

Te puede interesar

Chancleta, manotazo y otras doctrinas de la diplomacia castrista

El espectáculo de la diplomacia cubana en la Asamblea General no es la degeneración de una dignidad perdida: es la doctrina fundacional del régimen, puesta otra vez en escena. Desde Raúl Roa, los funcionarios castristas confunden la dignidad con el derecho a no ser contrariados e intentan silenciar toda verdad incómoda al poder.

Piscinas

¿Para qué sirven las piscinas?, sino para demostrar la omnipotencia frágil de unos cuerpos que van a disfrutar la pureza química de las pasiones limitadas.

W. David Marx: “El buen gusto no es lo que nos oprime en 2026”

En 2026, ¿es realmente el buen gusto una de las causas principales de la opresión de clase?
Premio Literario Lourdes Gil en Poesía 2026. Convocatoria de poesía para jóvenes de 15 a 25 años. Fecha límite: 30 de septiembre de 2026.
Contenidos relacionados

Deja un comentario

Escriba su comentario...
Por favor, introduzca su nombre aquí