La fotografía es, para mí, un lenguaje. Es mi forma de expresar mi vida con todas sus condiciones: la de una viajera exiliada en una búsqueda constante de identidad.
La percepción de una literatura nacional es obsesiva, lo único que hay que hacer es empezar a seguirla para verla asomar por todas partes. Es ella la que va detrás de nosotros y no al revés.
El conjunto de piezas que nos muestra Adriana Arronte es como un baile; como un baile en espiral. Nos adentramos en la difícil tarea de unir todas esas partes.