París, 20 de mayo de 1971
Comandante Fidel Castro
Primer Ministro del Gobierno Cubano
Creemos un deber comunicarle nuestra vergüenza y nuestra cólera. El lastimoso texto de la confesión que ha firmado Heberto Padilla sólo puede haberse obtenido por medio de métodos que son la negación de la legalidad y la justicia revolucionarias. El contenido y la forma de dicha confesión, con sus acusaciones absurdas y afirmaciones delirantes, así como el acto celebrado en la UNEAC, en el cual el propio Padilla y los compañeros Belkis Cuza, Díaz Martínez, César López y Pablo Armando Fernández se sometieron a una penosa mascarada de autocrítica, recuerda los momentos más sórdidos de la época stalinista, sus juicios prefabricados y sus cacerías de brujas.
Con la misma vehemencia con que hemos defendido desde el primer día la Revolución cubana, que nos parecía ejemplar en su respeto al ser humano y en su lucha por su liberación, lo exhortamos a evitar a Cuba el oscurantismo dogmático, la xenofobia cultural y el sistema represivo que impuso el stalinismo en los países socialistas, y del que fueron manifestaciones flagrantes sucesos similares a los que están sucediendo en Cuba.
El desprecio a la dignidad humana que supone forzar a un hombre a acusarse ridículamente de las peores traiciones y vilezas no nos alarma por tratarse de un escritor, sino porque cualquier compañero cubano –campesino, obrero, técnico o intelectual– pueda ser también víctima de una violencia y una humillación parecidas. Quisiéramos que la Revolución cubana volviera a ser lo que en un momento nos hizo considerarla un modelo dentro del socialismo.
Firman:
Claribel Alegría, Simone de Beauvoir, Fernando Benítez, Jacques-Laurent Bost, Italo Calvino, Josep Maria Castellet, Fernando Claudín, Tamara Deutscher, Roger Dosse, Marguerite Duras, Giulio Einaudi, Hans Magnus Enzensberger, Francisco Fernández Santos, Darwin Flakoll, Jean Michel Fossey, Carlos Franqui, Carlos Fuentes, Ángel González, Adriano González León, André Gorz, José Agustín Goytisolo, Juan Goytisolo, Luis Goytisolo, Rodolfo Hinostroza, Mervin Jones, Monty Johnstone, Monique Lange, Michel Leiris, Mario Vargas Llosa, Lucio Magri, Joyce Mansour, Daci Maraini, Juan Marsé, Dionys Mascolo, Plinio Mendoza, István Mészáros, Ralph Miliband, Carlos Monsiváis, Marco Antonio Montes de Oca, Alberto Moravia, Maurice Nadeau, José Emilio Pacheco, Pier Paolo Pasolini, Ricardo Porro, Jean Pronteau, Paul Rebeyrolle, Alain Resnais, José Revueltas, Rossana Rossanda, Vicente Rojo, Claude Roy, Juan Rulfo, Nathalie Sarraute, Jean-Paul Sartre, Jorge Semprún, Jean Schuster, Susan Sontag, Lorenzo Tornabuoni, José-Miguel Ullán, José Ángel Valente.


[…] He was a Peruvian writer, university professor and politician. Vargas Llosa was the recipient of the 2010 Nobel Prize in Literature and is considered one of the leading writers of his generation. He has a large international audience and worldwide impact. Vargas Llosa has long been vocally opposed to the Castro dictatorship in Cuba. In 1971 following the imprisonment of Cuban poet, Heberto Padilla, Vargas Llosa, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Susan Sontag and other world-renowned intellectuals, wrote to Fidel Castro on April 9, 1971 protesting his unjust detention. The intellectuals’ first statement provoked Fidel Castro’s response, “gentlemen, bourgeois intellectuals and libellers and CIA agents (…) the shameless pseudo-leftists who want to win laurels by living in Paris, London, Rome,” closing the doors of Cuba to them forever, made the front pages of newspapers around the world. Vargas Llosa and a larger number of world-renowned intellectuals wrote to the Cuban dictator a second time on May 21, 1971 following Padilla’s confession charging that it had been obtained through methods reminiscent of Stalinist repression. […]
[…] segunda vez al dictador cubano en mayo 21 de 1971, después del mea culpa de Padilla, alegando que había sido obtenido a través de métodos que recuerdan la represión estalinista. Este intercambio hizo titulares en periódicos de todo el mundo lo que brindó protección al […]
[…] Vargas Llosa and a larger number of world-renowned intellectuals wrote to the Cuban dictator a second time on May 21, 1971 following Padilla’s confession charging that it had been obtained through methods reminiscent of Stalinist repression. […]