La escritora estadounidense Annie Dillard (1945-2026), ganadora en 1975 del Premio Pulitzer por su espléndido volumen Pilgrim at Tinker Creek (1974), murió a los 81 años en su casa de South Wellfleet, Massachussets.
El fallecimiento tuvo lugar este martes 15 de septiembre, según confirmó a los medios su albacea literaria, Maggie Nelson.
Poeta meditativa, ensayista de la contemplación, prosista de la naturaleza cuyo Pilgrim… se convirtió casi unánimemente en un clásico moderno y en émulo contemporáneo del Walden de Henry David Thoreau (sobre quien la joven autora había escrito su tesis).
A pond or a creek… What´s the difference? “Al igual que Thoreau, descubrió que una masa de agua sin nada especial era un lugar tan bueno como cualquier otro para reflexionar en profundidad, sobre todo acerca de cómo conciliar la idea de un Dios benevolente con la crueldad de la naturaleza”, se lee este miércoles en el obituario aparecido en The New York Times.
Marina Dunbar recuerda en The Guardian que el libro, publicado cuando Dillard contaba solo 28 años, fue “un éxito instantáneo de crítica y ventas”, lo que convirtió a su autora en “una de las más prominentes escritoras de no ficción de su generación”.
En 1998, la obra fue incluida por la Modern Library en su lista de cien mejores libros de no ficción.

“Al principio, abrumada por su repentina fama y las innumerables solicitudes de entrevistas, la introspectiva Dillard se retiró al estado de Washington y comenzó a repartir su tiempo entre la ciudad de Bellingham y las islas Waldron y Lummi”, relata Dunbar, quien más adelante resume su vida y su trabajo: “A lo largo de toda su carrera, Dillard fue muy conocida por su tremenda versatilidad como escritora. Su aguda capacidad para plasmar el asombro que sentimos los seres humanos ante la naturaleza salvaje y la diversidad del mundo dejaba a los lectores boquiabiertos, y su elección de vivir rodeada de las maravillas de la naturaleza se reflejaba directamente en su obra”.
Dillard publicó un par de novelas –The Living (1992) y Maytrees (2007)–, un exitoso libro de memorias, An American Childhood (1987), y numerosos ensayos narrativos incluidos en libros como Teaching a Stone to Talk (1982) –que encabeza “Total Eclipse”, seleccionado por Joyce Carol Oates como uno de los 100 mejores ensayos del siglo XX– y The Abundance (2016).
Escribió artículos periodísticos y reflexiones sobre la naturaleza, la religión, teoría literaria, asuntos cuyo tratamiento compaginó con su labor docente en el Departamento de Literatura de la Wesleyan University, en Middletown, Connecticut.
Además de la impronta trascendentalista y naturalista de Thoreau o de Emerson, Annie Dillard –una de las grandes voces de la nature writing en cualquier época– también se inscribe de alguna manera en la estela místico-especulativa de Meister Eckhart, a quien evoca en obras como Holy the Firm (1977) y For the Time Being (1999).
En septiembre de 2015, Dillard fue distinguida con la National Humanities Medal por el entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

