Está claro que el poder que los lectores experimentaron desde el principio en las obras de Kafka tiene mucho que ver con su incomparable oído para la extraña música del lenguaje.
Bestiario Miserable, de la artista Camila Lobón, es un catálogo de los excesos, miserias, deformaciones que las contorsiones circenses del panorama político cubano, global y virtual han ido pariendo.
Veinte pistas de abril y mayo –álbumes, sencillos y colaboraciones– trazan un mapa de la música cubana actual, un archipiélago disperso donde la tradición se revisita y se actualiza en tiempo real, dentro y fuera de la isla.
Bestiario Miserable, de la artista Camila Lobón, es un catálogo de los excesos, miserias, deformaciones que las contorsiones circenses del panorama político cubano, global y virtual han ido pariendo.
Se debaten en seminarios las bombas que aún no han caído, mientras se silencia la guerra que el régimen cubano libra, desde hace décadas, contra su propia población. Aquí se trata de nombrar la guerra que sí existe y a quienes la conducen, y reconocerles a los cubanos que saben lo que hacen cuando salen a la calle.