El
Emperador
coleccionó
objetos
de
jade,
marcasita
en
bruto,
perlas
artificiales,
chalinas
de
seda
natural
de
sus
telares,
concubinas:
en
su
edad
más
provecta
coleccionaba
aire
ralo,
gotas
opacas
de
rocío,
escarcha:
letras
sueltas
de
alfabetos
babélicos,
esféricos,
cuñas
cuneiformes
en
tabletas
de
arcilla
horadadas,
coleccionaba
diosas
tibetanas,
mándalas
indestructibles:
a
punto
de
morir
el
Emperador
Gaozu
(Tang)
legó
su
colección
de
sapos
de
jade,
materia
perecedera,
aguas
regolfadas
al
Espíritu
de
las
aguas,
restituyó
el
rubí
azul
a
su
previa
inexistencia,
y
el
polvo
de
la
suela
de
sus
chinelas
las
devolvió
a
tolvaneras
de
antecesores,
sucesores
cuesta
abajo,
a
declives
hechos
jirones,
trizas,
últimos
tramos.
- Anuncio -


