Lo nuevo de la música cubana en septiembre

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La música cubana se hace hoy desde muchos lugares, y los lanzamientos de septiembre lo dejan claro desde los créditos: un piano grabado en Miami para una canción brasileña, voces registradas en Barranquilla sobre pistas hechas en Montevideo, un danzón repartido entre La Habana y Toluca. Músicos formados en tradiciones distintas prueban qué pueden hacer juntos, y el reparto es por estos días el punto de encuentro más concurrido, abierto al urbano latino, al jazz y a la electrónica. La migración le cambia los interlocutores a esa música y convierte la relación con Cuba en una conversación que se mantiene desde lejos.

Mientras la geografía se dispersa, el repertorio mira hacia atrás. El cancionero sentimental reaparece sobre ritmos urbanos, los metales de la timba alimentan nuevas canciones de baile y el piano prolonga complicidades abiertas hace décadas. Hay músicos que encuentran libertad al alterar esas herencias y otros que todavía tienen mucho que decir dentro de ellas. Entre el humor, el deseo y el desencanto político, septiembre deja distintas maneras de habitar lo cubano: a veces basta un giro de la voz o una figura rítmica; otras, el país ocupa cada palabra.

1. LOS CISNES (álbum) – Melanie Santiler

El esperado debut de Melanie Santiler tiene una sofisticación sonora poco habitual en el pop cubano. Con Javier Sampedro al frente de una producción en la que también participan Yoyi Lagarza, Kokuzzo y Drumglass, el reparto se cruza con el guaguancó, el jazz y una electrónica experimental que la acerca a las búsquedas de rusowsky y AKRIILA, aunque el oído no se le va de casa. En “LOS REPAS NO LLORAN”, el desamor del bolero se vuelve bailable; en “LOS CISNES”, escrita y cantada junto a Carlos Varela, una cita del himno nacional en tono menor le quita el triunfo a la melodía que tantos aprendimos de memoria en el matutino escolar. Entre tantos productores, la que manda es Melanie: su voz y su cabeza sostienen el disco de principio a fin.

2. Extrañarte más – Dany Ome, Kevincito el 13 y Wisin

Hace unos años hubiera sonado a chiste improbable: Wisin, leyenda del reguetón, mudándose al terreno de Dany Ome y Kevincito el 13 para cantar reparto. Y, sin embargo, aquí estamos, y qué cómodo se le oye. La base de “Extrañarte más” recuerda (por decir lo menos) a la de “Dichavate”, el éxito de Ya Ice Dilan, Rey Tony y Helabusador. Sobre ella, mientras Dany y Kevincito juegan en casa, Wisin conserva su flow y pone el oficio de quien ha sobrevivido a todas las modas del reguetón. Entre los tres, el lamento amoroso se convierte en una manera poco resignada de extrañar.

3. Casita Nengón – Jesús Pupo y Danay Suárez

Jesús Pupo y Danay Suárez parten del nengón, ese género del oriente cubano que figura entre los ancestros del son, para construir “Casita Nengón”. Pupo, también a cargo de la producción, alterna el piano y los sintetizadores mientras Danay pasa del canto al rap a su antojo, con una ligereza que mantiene a raya cualquier tentación de sermón. Por debajo, el contrabajo de Lino Piquero, la batería de Ludwig Afonso y la percusión de Roberto Vizcaíno Jr. no dejan que el tema se despegue del baile. Escrita por ambos, la canción adelanta Bibijagua, el próximo disco del pianista, y el nombre del álbum le sienta bien: como la hormiga incansable, Pupo avanza sin hacer demasiado ruido, pero cada vez que aparece con algo nuevo conviene prestarle atención.

4. Dos amores – Cannela y Vittorio Di Benedetto

“Dos amores” arranca dando las gracias por dos gardenias, y quien conozca el bolero de Isolina Carrillo notará que las flores cambiaron de manos. Cannela ya había citado “Lágrimas negras” en Enamórate y vuelve ahora al cancionero sentimental cubano. Sobre un pulso de reguetón, canta con una potencia y un dramatismo que me hacen preguntarme si tendrá a La Lupe entre sus influencias, aunque su propuesta pertenezca a otro tiempo musical. Con esa voz, puede darse el lujo de tutear a los clásicos.

5. Compassion – Miguel Atwood-Ferguson, Immanuel Wilkins, David Virelles y Flying Lotus

“Compassion”, la pieza que John Coltrane publicó en Meditations (1966), adelanta ANANTA: Spirit of Coltrane, el homenaje que prepara el violinista y arreglista Miguel Atwood-Ferguson para el centenario del saxofonista. Junto a Immanuel Wilkins y Flying Lotus –sobrino nieto de Alice Coltrane–, David Virelles asume el lugar que ocupó McCoy Tyner en aquella grabación, aunque toma otro camino: frente a la densidad de ese piano, el santiaguero dice lo justo y deja que el espacio entre las notas haga buena parte del trabajo espiritual. En Mbókò ya se había metido desde el teclado en la tradición ritual abakuá; ahora vuelve a asomarse a lo sagrado desde otra puerta.

6. Desigual – Wampi

Los metales y el coro de “Desigual” recuerdan al Gente de Zona más crudo, el de antes de que la fama lo puliera. Aunque ahora publica con Virgin Music Group, Wampi se instala en ese cruce del reparto con la timba y recupera el desenfado de aquella época. La letra es pura autoafirmación de barrio –guapería, aguaje y sandunga–, con la bendición de Eshu para plantarse ante los envidiosos. En el videoclip, los niños, los vecinos y los solares habaneros le devuelven al sonido su paisaje cotidiano.

7. Te falta grasa – OKAN y Daymé Arocena

Entre boricuas, a quien le falta grasa le falta sabor, ese algo que no se compra. Daymé Arocena, que vive en Puerto Rico, trae la expresión a su reencuentro con OKAN, con quienes ya había grabado “No volví” en 2023. Sobre el reparto que produce Frank Pal, las voces se trenzan con la electrónica, el violín de Elizabeth Rodríguez y la percusión de Magdelys Savigne hasta desembocar en cantos a Ogún. Ahí la grasa deja de ser solo sabor y se vuelve carne y aché, una fuerza vital que no se desprende del cuerpo. Todo cabe en el aplomo con que proclaman “Esta cuerpa que yo tengo es exclusiva”.

8. Incompatibilidade de Gênios – João Bosco, Chico Buarque y Gonzalo Rubalcaba

Gonzalo Rubalcaba grabó su piano en Miami, lejos de João Bosco, pero en “Incompatibilidade de Gênios” se engancha a la guitarra del brasileño como si estuvieran en el mismo estudio. Tocan juntos desde 2000, y la canción los acompaña desde entonces: Gonzalo llegó a grabarla dos veces en Collab (2024), una con el propio Bosco. En la nueva versión, incluida en Amigos novos e antigos, se suma la voz de Chico Buarque, y los dos cantantes encarnan la disputa conyugal de esta canción de Bosco y Aldir Blanc, publicada en 1976, con agravios tan imperdonables como cambiarle la emisora en pleno partido del Flamengo. Entre ambos, Gonzalo se cuela con unos solos en los que el dominio técnico parece no costarle esfuerzo. Un país repleto de pianistas dotados nos ha acostumbrado a las proezas; aun así, él consigue que volvamos a levantar la cabeza.

9. UNCUT (álbum) – Chucho Valdés

Chucho Valdés llega a sus ochenta y cinco años con un dominio de la melodía y el tiempo que ya roza lo sobrenatural. En UNCUT vuelve al piano solo con ocho piezas grabadas en una sesión continua, sin ediciones ni segundas tomas. Esa libertad se oye tanto en el pulso que concentra en “Son montuno” y “Ponle la clave” como en la contención de “Pavane”, donde deja respirar la melodía. Es un disco para disfrutar al final del día, con un trago cerca y la certeza de que, a pesar de todo, la vida podría ser mucho peor.

10. Con tradición (EP) – Jorge Iván Martín

Jorge Iván Martín no se está quieto: en febrero publicó Cuatro boleros y un son matamorino y ya tiene en la calle Con tradición, tres canciones en apenas siete minutos. El tresero matancero pasó trece años enseñando su instrumento en las escuelas de arte de La Habana, y se le nota en la soltura con que maneja los sonidos del terruño. En “Chilindrón”, bautizada como el guiso criollo, retoma un motivo de “Candela”, de El Guayabero, popularizada por Buena Vista Social Club. De ahí sale una suerte de son pop contenido, con un sonsonete que uno acaba tarareando casi sin darse cuenta. Deja unas ganas tremendas de tener delante un plato humeante de chilindrón o sacar unos pasillitos, lo que salga primero.

11. Bloquéame – Wow Popy, Fronti y DJ Cham

Wow Popy es un lobo viejo, y se nota en el oficio con que arma “Bloquéame” junto a su socio habitual, DJ Cham. La soltura de su fraseo le da al despecho más descaro que amargura: incluso cuando reclama, parece estar coqueteando. Fronti, trapero puertorriqueño de Caguas, entra sin desentonar en ese juego, donde el botón de bloquear se vuelve declaración sentimental y deja sitio para seguir deseando a quien supuestamente se quiere lejos. Uno la imagina saliendo de los estéreos de los autos que se deslizan de noche por la Turnpike de Miami, rumbo al club.

12. Estrés – Payaso x Ley, Ernesto Losa, Raynier González, DJBRADER y L Maldito 13

Payaso x Ley y L Maldito 13 se avientan en “Estrés” un tema muy zen, si uno logra quedarse quieto con ese beat. La producción de Ernesto Losa y Raynier González le pone movimiento a un estribillo que insiste en que nada les quita la paz: una postura bastante temeraria en un mundo empeñado en robárnosla desde que abrimos los ojos hasta que volvemos a la cama. Lo he probado como mantra. De momento no me ha resultado, pero la canción se me ha pegado.

13. Brujería – JP Venom y RIZO

Qué bueno es JP Venom para colarse en nuestra cabeza. Después de ampliar su registro en No apto para todos, vuelve con “Brujería”, que se apoya en una pista electrónica insistente de Madbeat y en un motivo sampleado de metales. Junto a RIZO alterna ráfagas de sílabas con frases más relajadas, una variación que le da aire a un coqueteo sin rodeos: si no lo quieren por las buenas, amenaza con un amarre, y la culpa, claro, es de quien mandó la foto en lencería. No hacía falta tanto; la canción se pega sin necesidad de brujería.

14. CRISTOMICINA – Queen Anaya y Jhemanny el del Mesías

“CRISTOMICINA” lleva la prédica cristiana a una comedia de equívocos sexuales. Sobre una electrónica que oscila entre el reggae y el rap, la rapera cubana Queen Anaya interpreta la invitación de Jhemanny el del Mesías como una “propuesta indecente”. Él ofrece a Cristo como medicina, pero conserva el vocabulario de la conquista. El juego se sostiene incluso cuando él aclara qué haría si sus intenciones fueran otras: pasarle “por encima el tren”.

15. C R E A M I N A L (álbum) – Rxnde Akozta y Delle Digga

Ocho cortes en menos de dieciocho minutos: C R E A M I N A L es un disco compacto y con bastante equipaje. El rapero cubano Rxnde Akozta, que ha vivido entre La Habana, Helsinki, Caracas y Barcelona, vuelve a juntarse con el productor uruguayo Delle Digga, su socio en A T E M P O R A L (2023). Esta vez trabajaron a distancia, con las bases hechas en Montevideo y las voces de Rxnde grabadas en Barranquilla. Su historia personal asoma en “Salir de casa para poder volver”, donde condensa el desencanto en una frase: “Mientras más aprendo, menos quiero saber”. Dispara contra el consumo, la religión, la tecnología y las promesas políticas, con alusiones al chavismo y a Fidel que remiten a su propia experiencia. Los cambios de cadencia mantienen el hartazgo en movimiento, y el fondo vocal de aire soul le pone una calidez inesperada a tanta desconfianza.

16. Gitana – Aranda

Aranda anuncia, con ironía, “la nueva trova cubana” y nos recibe con el trap lánguido de “Gitana”. Los sintetizadores y la percusión electrónica forman una textura envolvente, cercana al cloud rap, mientras la voz procesada alarga las frases hasta dejarlas suspendidas. El tratamiento le sienta bien a una letra sexualmente explícita, con la desfachatez de quien quiere contarlo todo sin terminar de dejarse ver.

17. En Veracruz – Orquesta Failde, Los Miranda y Rodrigo de la Cadena

Que una orquesta de Matanzas, cuna del danzón, le cante a Veracruz, donde el género encontró otra patria, tiene algo de regreso. Más aún si la dirige Ethiel Failde, descendiente de Miguel Faílde, a quien se atribuye la paternidad del género. “En Veracruz”, de Pedro Pablo Cruz, estaba en el repertorio de la Orquesta Failde desde 2022; ahora la graban entre La Habana y Toluca con el cuarteto Los Miranda y el bolerista Rodrigo de la Cadena. El arreglo de José Antonio González Font lleva el cortejo del fraseo romántico a los coros festivos y las armonías de conjunto, mientras los versos invocan el danzón, el bolero y el chachachá. Lo que la letra imaginaba como un diálogo entre orillas ahora se escucha con voces de ambas.

18. Yo les saco el deo – Marlo Frank

Mientras buena parte de las tiraderas del reguetón cubano ajusta cuentas entre músicos, el rap de la isla lleva décadas apuntando al poder. Marlo Frank se inscribe en esa tradición con “Yo les saco el deo” y la rabia de quien siente cada golpe de lo que pasa en Cuba. Lo hace sobre un drill sombrío, con platillos nerviosos y un bajo profundo que dejan espacio a su voz cortante. La consigna contra torturadores y represores se repite hasta volverse coreable, entre los apagones y los escombros que asoman en los versos. Al pedir libertad para los presos políticos, Marlo extiende la exigencia a su audiencia y convierte la solidaridad en una prueba: “al que no pida por Cuba, asere, yo le saco el deo”.

19. Cariño (álbum) – Greter

Greter reúne en Cariño canciones que ha venido publicando desde 2023 y otras nuevas, entre el R&B y el neo-soul, con espacio para jugar con las capas vocales. Junto a una versión de “Can’t Take My Eyes Off You” reaparece “Aquel instante”, donde bastan voz, piano y bajo para crear la intimidad de un club de jazz trasnochado. Greter frasea con libertad sobre un pulso reposado, tan cerca que parece decirnos al oído cuánto puede perderse por amor, mientras los instrumentos la acompañan con calidez.

20. Desquicia – Lester Domínguez y Yael Levi

El año pasado Lester Domínguez publicó un EP de boleros, y ahora se pone a juguetear: en “Desquicia” mezcla la sensibilidad del género con el reparto junto a Yael Levi, una cantante que viene del soul y el jazz. Sus voces, cargadas de eco, se mueven entre el deseo y el desconcierto sobre un beat pausado y acordes largos de sintetizador, y el “ahora dime… dime” deja la canción en suspenso. Luego los coros se acumulan y los metales ganan intensidad hasta empujar la melancolía del bolero hacia la pista de baile.


Nota de transparencia: el autor participa, a través de Cantón, en la promoción del concierto de Melanie Santiler en Ciudad de México.

RAFA G. ESCALONA
RAFA G. ESCALONA
Rafa G. Escalona. Periodista, investigador y curador musical cubano, cofundador de medios digitales como Magazine AM:PM y Cachivache Media. Columnista de El Estornudo.

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