Veinte pistas de abril y mayo –álbumes, sencillos y colaboraciones– trazan un mapa de la música cubana actual, un archipiélago disperso donde la tradición se revisita y se actualiza en tiempo real, dentro y fuera de la isla.
En la música cubana, 2025 mostró una escena fragmentada pero activa, donde conviven la timba, el jazz, el hip hop, el pop de autor y propuestas que se mueven al margen de cualquier lógica comercial dominante.