Leonardo Padura, el escritor cubano de mayor reconocimiento internacional en la actualidad, ha sumado el Premio Liber 2026 al autor hispanoamericano más destacado, que recogerá el miércoles 30 de septiembre en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, España.
Galardonado en 2015 con el Princesa de Asturias de las Letras, el escritor de El hombre que amaba a los perros y creador del célebre expolicía Mario Conde será agasajado esta vez por la Federación de Gremios de Editores de España en el marco de la Feria Internacional del Libro en Barcelona (Liber).
Además de su larga trayectoria y su evidente proyección internacional, el jurado del lauro señaló la capacidad del novelista cubano para “contar historias que, partiendo de la investigación, indagan en la verdad, la culpa, la amistad y el peso de la historia sobre las vidas individuales”.
Por su parte, Padura dijo este jueves por teléfono a la agencia EFE que está “satisfecho” y “muy honrado” por un galardón que reconoce “también a la literatura cubana” y que es, subrayó, “el resultado de muchos años de trabajo, de un esfuerzo que he hecho en condiciones muy complicadas”.
El autor de La neblina del ayer, Pasado perfecto, La novela de mi vida, Herejes y Morir en la arena, y de otros libros que gracias a la editorial Tusquets le han ganado fama en el extrajero, pero que casi siempre han circulado muy poco dentro de su país, declaró asimismo que “ahora mismo estoy escribiendo una nueva novela con todos los problemas de electricidad y de agua que hay en Cuba”.
En tanto alguien que escribe y publica desde su casa de toda la vida en el barrio habanero de Mantilla, Padura destacó y agradeció finalmente el hecho de ser leído, a menudo casi de contrabando, en Cuba: “La gente se ingenia los mecanismos y consigue el libro físico enviado desde el exterior o las copias digitales para leer mi literatura”, dijo.
Leonardo Padura ha ganado el Premio Café Gijón, dos veces el Premio Hammett, el Premio Raymond Chandler, el Premio Roger Caillois 2011 de literatura latinoamericana, el Prix Initiales 2011 y el Premio Carbet del Caribe 2011 –los dos últimos por El hombre que amaba a los perros. Ha merecido además el Premio Nacional de Literatura de Cuba, en 2012, y la Orden de las Artes y las Letras en Francia, en 2013.

