Desmesurado y deslenguado como es, Llinás tiene confianza en que cada película es una batalla contra las fórmulas y el adocenamiento de la producción a pedido.
El “país más culto del mundo”, fruto de la “universalización de la educación”, visto como un cuento de horror antropológico. Uno de los clásicos de culto del cine cubano independiente de los años 2000.
‘Érase una vez en Hollywood’ es el selfie de una ciudad que se contempla a sí misma en cada una de sus creaciones. El tema de Hollywood es y será siempre Hollywood.
A partir de Reportaje, Landrián se decanta por el rostro inmutable, inexpresivo y abstraído de sus coordenadas espaciales, tal es la hiperbolización que adquieren...