El húngaro Péter Nádas, autor del Libro del recuerdo y candidato en varias ocasiones al Nobel de Literatura, falleció a los 83 años en su casa de Gombosszeg, Hungría.
Ocurrida el miércoles 26 de agosto, su muerte –sobre la cual no trascendieron más detalles– fue lamentada incluso por el nuevo primer ministro de su país, Péter Magyar.
Autor de largas novelas que entrelazan historias particulares hasta formar complejos frescos sobre el devenir de su país y del continente europeo en el siglo XX, Nádas fue un escritor dado a la experimentación, a menudo digresivo, y otras veces muy incisivo o explícito –incluso por algunos considerado soez.
Lo cierto es que su Libro del recuerdo (1986), que teje laberínticamente hilos biográficos e históricos, conformando una rica crónica de aquellos años húngaros bajo el comunismo, y más aún, fue descrito por –una exaltada– Susan Sontag como “la mejor novela escrita en nuestra época”.
Tres narradores toman la palabra ahí: un escritor húngaro recuerda desde Berlín Oriental a su padre, un fiscal que se quitó la vida tras el levantamiento y la represión de 1956; el alter ego de aquel, cuya historia que transcurre en el imperio austrohúngaro durante la Belle Époque a comienzos del XX, y, por último, un amigo de infancia del protagonista, a quien este se encuentra por casualidad en un hotel moscovita.
Nacido en 1942, en pleno II Guerra Mundial, Nádas perdió a su madre en 1953 y, cinco años más tarde, sobrevino el suicidio de su padre, un alto cargo del Partido Comunista.
Estudió periodismo y trabajó como redactor y fotógrafo en una revista antes de dedicarse por entero a la escritura. A finales de los años sesenta, publicó su novela corta La Biblia y una colección de relatos, volúmenes en que destila experiencias de su infancia.
En 1977 apareció su primera novela, El fin de una historia familiar, que había terminado de escribir cinco años antes, pero que encontró problemas con la censura bajo el régimen comunista –lo cual se repetiría años más tarde con el manuscrito de su Libro del recuerdo.
Si esa novela le tomó escribirla casi 12 años (1973-1985), la composición de Historias paralelas (2005) –con unas mil 200 páginas– requeriría casi dos décadas.
A finales de los ochenta y principios de los noventa publicó varios libros de ensayos –incluido una suerte de anuario, en 1989, y una larga conversación con su amigo una profunda conversación entre Péter Nádas y su amigo y periodista sueco Richard Swartz.
En Muerte propia (2004) relata una experiencia cercana a la muerte tras sufrir un ataque cardiaco, y en Fuego y conocimiento (2007) reúne ensayos, textos de crítica literaria y relatos cortos.
Péter Nádas mereció grandes y numerosos reconocimientos a lo largo de su trayectoria: entre ellos, el Premio Magyar Művészetért (1989), el Premio Austríaco de Literatura Europea (1991), el Premio Kossuth (1992), el Leipzig Book Award for European Understanding (1995; Alemania), el Premio Internacional de Literatura de Vilenica (1998; Eslovenia), el Premio Franz Kafka (2003; República Checa), el Premio Sándor Márai (2006), y el Würth-Preis für Europäische Literatur (2014; Alemania).
El Nobel, sin embargo, recayó en el curso de su existencia en dos ilustres compatriotas suyos: Imre Kertész (2002) y László Krasznahorkai (2025).

