Ana Alpízar
Ana Alpízar

¿Te consideras un(a) cineasta independiente? ¿Por qué? 

Sí. Creo que toda la producción audiovisual en la que he colaborado ha sido concebida fuera de cualquier productora “institucionalizada”. Aunque no ha podido producirse completamente ajena a esas instituciones, porque eso en Cuba es imposible, al menos en su esencia se han mantenido como proyectos independientes.

 ¿Qué criterios –económicos, políticos, culturales– han condicionado tu autonomía creativa para hacer cine en Cuba? 

La verdad no sé si entiendo bien esta pregunta. Pero si se refiere a por qué he decidido mantenerme alejada de la producción institucionalizada en Cuba, la respuesta es porque no concuerdo con sus directrices ideológicas.

Económicamente, he podido tener cierta autonomía gracias al apoyo de embajadas y al esfuerzo familiar (Mamitaproduction). Nada más allá de esto.

Obviamente, la democratización tecnológica del audiovisual ha condicionado el desarrollo del cine independiente. Los que empezamos a hacer cine después de los 2000 tenemos esta gran ventaja, la de poder elegir –o no– mantenernos un poco al margen.

Desde los años noventa, el campo cinematográfico cubano ha experimentado importantes transformaciones, entre ellas, la pérdida de la hegemonía productora del ICAIC. En este panorama, ¿hacia dónde apunta la denominación “cine independiente” en el caso cubano? ¿Tiene sentido hablar de cine independiente hoy? 

Bueno, yo creo que sí se vale hablar de esfuerzos independientes. Pero mientras el gobierno actúe como lo hace y mientras haya una hegemonía tan grande sobre la distribución y la censura ande tan al garete como anda, se va a quedar sólo en un esfuerzo.

Cine independiente –al menos ideológicamente– en Cuba no habrá mientras el MININT tenga que darte mil permisos por escena y mientras sea imposible llegar a obtenerlos sin pasar por el filtro de alguna institución del Estado. Olvídate de dónde sale el dinero, ni los recursos. Libertad de expresión plena no hay, entonces no hay independencia.

Recientemente, el Gobierno cubano ha legislado sobre el cine nacional. ¿Cómo impacta el decreto ley 373 las condiciones de posibilidad de los cineastas? ¿En qué medida responde a los intereses y las demandas del gremio? 

De esto no sé casi nada. Prefiero no responder.

¿Cómo evalúas el modelo de desarrollo cinematográfico que supone la puesta en vigor del Fondo de Fomento? ¿Cuáles son sus principales beneficios y limitaciones? 

Bueno, no estoy muy al tanto de esto. Supongo que como iniciativa está bien, para que las voces jóvenes y los menos privilegiados por las instituciones puedan llegar a producir. Pero no creo que eso esté llevando a ninguna parte al verdadero cine independiente. Creo que en la concreta es sólo una forma de expansión del ICAIC. Yo ando un poco escéptica con todo lo que tiene que ver con Cuba y creo que el tema de la libertad de expresión es clave para cualquier idea de independencia. No creo que este fondo se exima de la censura.

¿Cuáles son los desafíos, los límites y las posibilidades para el desarrollo de una industria audiovisual en la Cuba actual? ¿Cómo será el cine cubano del futuro? 

Primero creo que hay que pensar mucho en la rentabilidad del cine. Que los cineastas dejen de mirarse tanto los ombligos y comiencen a pensar el cine como una industria. El abrigo del ICAIC, como todo dentro del modelo socialista en Cuba donde el dinero no es de nadie, maleducó mucho en eso. Sin la necesidad de hacer un cine rentable nadie se enfoca en el público. Como mucho –y a veces ni siquiera– producen para festivales. Yo creo que eso es uno de los principales daños que hay que curar.

No me atrevo a pensar en un futuro. Hace tres años que no vivo en Cuba y pienso que las dos –Cuba y yo– hemos cambiado demasiado.

A mí me encantaría volver a hacer cine en Cuba. Y no tener que explicarle a un oficial del MININT que el personaje dobla en la esquina por esto o por aquello. Me encantaría poder algún día pensar en que una película de la que yo forme parte pueda recaudar dinero en una taquilla cubana. Porque eso significaría que muchas cosas han cambiado.

Colabora con nuestro trabajo
Somos una asociación civil de carácter no lucrativo, que tiene por objeto principal la promoción y fomento educativo, cultural y artístico. En Rialta nos esforzamos por trabajar con el mayor rigor profesional en la gestión, procesamiento, edición y publicación de los contenidos y la información. Todos nuestros contenidos web son de acceso libre y gratuito. Cualquier contribución es muy valiosa para nuestro futuro.
¿Quieres (y puedes) apoyarnos? Da clic aquí.
¿Tienes otras ideas para ayudarnos? Escríbenos al correo rialta@rialta.org.
ANA ALPÍZAR
Ana A. Alpízar (La Habana, 1990). Cineasta cubana residente en Miami. Es cofundadora del colectivo FILA20 filmes, una compañía cubanoamericana cuyos más de veinte proyectos han sido exhibidos y/o galardonados alrededor del mundo. Como escritora y guionista su cortometraje El Estreno fue merecedor del Premio al Mejor Cortometraje en el China Women´s Film Festival, y El Pescador formó parte, entre otros, de la Selección Oficial de Sundance, Miami International Film Festival, NALIP, y LASA donde obtuvo una Mención Especial del Jurado.
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments