El sello canadiense Mémoire d’encrier, con base en Montreal, anunció el próximo advenimiento de una edición francesa de Falsa guerra (Sexto Piso, 2021), la segunda novela del escritor cubano Carlos Manuel Álvarez (Cárdenas, 1989) .
Según la editorial fundada en 2023, el volumen –en la traducción de Eric Reyes Roher y bajo el título Sale guerre– estará en circulación a partir del 21 de agosto en el mercado europeo, mientras que el 23 de septiembre venidero llegará a librerías de América del Norte.
“Carlos Manuel Álvarez, uno de los mejores escritores latinoamericanos de la nueva generación”, han asegurado en redes sociales los editores canadienses, cuyo proyecto tiene como misión “reunir a autoras y autores de diversos orígenes en torno a un único y mismo requisito: la autenticidad de las voces”.
Aparecida tras La tribu (2016) elogiado volumen de crónicas cubanas, y de su primera novela, Los caídos (2018), ambos títulos igualmente editados por Sexto Piso, Falsa guerra –y su fragmentaria, quizá posnostálgica mirada al exilio– ha encontrado traducciones a varios idiomas, y, señaladamente, ha hecho carrera en el ámbito anglosajón (gracias la la traducción de Natasha Wimmer), con ediciones en Fitzcarraldo (Reino Unido) y Greywolf Press (Estados Unidos).
También ha recibido críticas mayormente positivas en medios tan influyentes como The Guardian o The New York Times, y en otros como Words Without Borders, Necessary Fiction y Chicago Review of Books.
Arin Keeble comenzaba así su reseña en el diario británico: “La segunda novela de Carlos Manuel Álvarez es una narración polifónica y sumamente enriquecedora sobre la emigración desde Cuba. A través de los ricos y excéntricos mundos interiores de sus personajes, da voz a personas cuyas vidas suelen reducirse a estereotipos y ofrece una nueva visión de la emigración”.

Un tipo de recepción crítica que, con certeza, sostiene la garantía de calidad que Mémoire d’encrier no duda en ofrecer a sus lectores.
Pero si Álvarez es ya uno de los autores más destacados de su hornada en Latinoamérica, habría cifrada incluso en esta novela una promesa aún mayor: “Falsa guerra ensaya diferentes registros de lenguaje y modalidades narrativas, y de todo ello sale airosa –en momentos, como el de la serie narrada por El Fanático, con notable maestría–, pero encuentra su alineación en el ambiente fictivo que la organiza y en el que está contenida su propuesta de lectura”, advertía hace ya un lustro en Rialta Magazine el poeta y editor Ibrahim Hernández. “La segunda novela de Álvarez puede entenderse, desde esta perspectiva, como un entrenamiento en los terrenos del error, una preparación, a través de la puesta en juego de ciertas preguntas a las que solo el devenir de la escritura puede dar respuesta, para el visionado de nuevas formas de la experiencia”.

