Lejos de esa recurrente tentación nacional que es la tradición de la epopeya visual, del recurso implícito a la Historia con mayúscula, y del frígido pictorialismo de gabinete, tanto como de la ya abusiva explotación temática de la insularidad...
La revolución es camuflaje de erecciones y violencia. En medio del ambiente rojo, la ‘pinga dentata’ de Peña sale del retrete con un discurso alternativo: ¡Plaf!
Las acciones de Byars eran breves, duraban apenas unos minutos. Algunos sospechan que Byars ansiaba trascender como el payaso eventual de un milagro espectacular.
Para que una obra valiosa apele al sentido de la belleza debe cumplir dos requisitos: la belleza y el precio, pero el precio afecta nuestro gusto de tal manera que la belleza no se hace suficiente.
Thorstein Veblen, La teoría...