Hay artistas mentirosos y artistas sinceros (podríamos decir falsos y verdaderos, pero estas denominaciones me dan comezón). Explico.
Para Tolstoi y, obvio, también para mí, una de las características de lo que él llama “arte verdadero” es la capacidad que...
¿Cuánta gente apuesta a diario por el caballo? ¿Los números terminados en qué deben jugar las personas nacidas en diciembre? ¿Cuántos días de buena suerte puede tener alguien que juega todos los días a lo largo de cuatro años?...
Cal, tiza. Ahí, blanco compacto, piedra sin poros, aquí polvo lunar o enana blanca que vetea láminas de arena naranja, de tierra mate, de arcilla deslavada, de adobe azafrán: muros de Meknés: tejido desmenuzable cuya armazón la componen caparazones...
Bristol, mayo de 1851
Querida hermana:
¡Cuánta alegría he sentido al recibir tu última carta! Saber que tu embarazo marcha bien y que tu familia ginebrina tiene los mejores cuidados para contigo me tranquiliza sobremanera. Al parecer la tierra helvética sí...
En un primer tiempo (que es el de la ilusión –o el de la parodia–), los objetos pintados por Alejandro aparecen como máquinas de tortura, jaulas, cajas, rejas, estacas, cuños, rastrillos, gradas, dispuestos para encerrar, lacerar, aplastar; o como...
Una mujer en posición horizontal atada al techo de una habitación mira hacia abajo durante un largo rato y repite la palabra gota tanto tiempo hasta que se forma un bulto en el suelo. Esto resume la performance Estalagmita...
Toda estructura es una máquina abstracta que se aviene a las leyes internas
de su combinatoria.
Gilles Deleuze y Félix Guattari
Una reciente exhibición en Miami del artista cubano-francés Ramón Alejandro ha sido una oportunidad para ver de cerca una nueva trayectoria...
La tulpa con forma de joven desnudo decapitado llega sosteniendo por los cabellos su propia cabeza. Se para en una pierna sobre un nenúfar blanco y comienza a dialogar con el doppelgänger. Este se encuentra sentado a la orilla...
Lejos de esa recurrente tentación nacional que es la tradición de la epopeya visual, del recurso implícito a la Historia con mayúscula, y del frígido pictorialismo de gabinete, tanto como de la ya abusiva explotación temática de la insularidad...
La revolución es camuflaje de erecciones y violencia. En medio del ambiente rojo, la ‘pinga dentata’ de Peña sale del retrete con un discurso alternativo: ¡Plaf!