En la música cubana, 2025 mostró una escena fragmentada pero activa, donde conviven la timba, el jazz, el hip hop, el pop de autor y propuestas que se mueven al margen de cualquier lógica comercial dominante.
Como arte dedicado a sondear las profundidades del alma humana o a revelar visiones celestiales, la música dejó de existir alrededor del momento en que murió Mozart.
En su disco más reciente, Aruán Ortiz capta esa tensión entre lo ancestral y la alta modernidad de la négritude, pero con medios musicales enteramente contemporáneos.
El intérprete cubano Jorge Bolet logró un estilo único y reconocible. Su obra tenía un sonido aterciopelado, pero con cuerpo y un manejo excepcional de tempos y dinámicas.
A partir de su última obra, este texto se adentra en el trabajo de Jorge Sosa, uno de los compositores más polifacéticos de la escena de la ópera contemporánea.