Naturaleza del ahora
ando en busca de una solitud
encallada pero que respire
en alcohol y elíxires conocidos a los sibaritas
a Zelda
(la musa de Alabama) dando traspiés en sus volantes,
ripiándolos en la fiesta humana
Ante Tarkovsky en una noche indiana
Siempre hay un espejo cuando aparece la lluvia
para mostrarnos la soledad del cielo
en nuestra cama de hierro
escuchamos su discreto clamor de compañía
y nos dejamos caer sorbidos por el lenguaje
ininteligible
quién se atrevería a traducírnoslo
¿el espejo?
abandonados sobre el lecho blanco
la nostalgia huele al torrente monótono que no cesa
es todo lo que podemos descifrar
cuando despertemos
otro flujo creará su propio espejo
gozoso
en un momento que advierte nuestra carencia
Lapso
un juego de nomenclaturas se extiende
hasta alcanzar una mano
cada vez que pierdo mi nombre
* Estos poemas pertenecen al cuaderno Peregrinaje en tres lapsos (Bokeh, Leiden, 2021).


