Este número de La Gaceta de Cuba ha querido recoger, entre otras importantes entrevistas completas, las opiniones breves de algunos de los participantes del Salón de Mayo, sobre la significación de su exhibición en Cuba, primer país de América que disfruta de tan importante privilegio.

Por supuesto que la intensa actividad desarrollada por los artistas invitados hizo imposible recoger las opiniones de todos, pero creemos que las que aquí ofrecemos lograrán situar al lector en tierra firme con respecto a la dinámica y la proyección estética, que son precisamente el mayor aporte del Salón de Mayo al arte contemporáneo.

Cesare Peverelli (pintor)

Que el Salón de Mayo en Cuba es muy importante por sí mismo, y sobre todo, es importante para nosotros. No sé si es importante para Cuba, pero, repito, que para nosotros, los participantes, es muy importante, en especial, porque nos ha dado la ocasión de venir a vuestro país, de conocer a vuestro pueblo y a todas las cosas increíbles, cosas de esta Revolución, verdaderamente sui géneris.

Como artistas, como gente, nosotros hemos obtenido frutos apreciables de esta estancia aquí. Espero que Cuba también los obtenga. Eso espero.

Por lo pronto, acá les dejo un poco de mí, pues he hecho un cuadro, Cuba, qué linda es Cuba, que he donado al museo de Santiago de Cuba.

Gudmundur Erró (pintor)

Esta visita del Salón a Cuba resulta muy especial, pues es la primera vez que la cosa se hace así, que los pintores vengan al país donde se expone. Para nosotros y para Cuba esto resulta muy provechoso, sin duda.

Por mi parte, creo que esta visita nos da energía para trabajar corrido un año más, porque acá hemos tenido bastante actividad, sobre todo física. Por ejemplo, el viaje a Gran Tierra es algo que seguramente los que aquí están no habían hecho nunca algo similar, y en general, creo que es muy bueno eso que propone Castro de que los pintores e intelectuales vayan a hacer ejercicio físico en las granjas, etc. ayudando a la producción agrícola. Eso les da fortaleza física –y aún espiritual–, que es algo importante en un creador.

Lourdes de Castro (pintora)

Este intercambio creo que es el más importante, no sólo para nosotros sino también para los artistas cubanos. Los artistas no pueden estar aislados. Por ejemplo, la poesía se puede traducir de un idioma a otro, pero la pintura y la escultura necesitan el contacto directo del artista o del público para poder entrar en relación.

He visto poco de la obra de los creadores cubanos. Los caricaturistas De Armas, Guerrero, y también Lillo, me han gustado. También me ha interesado mucho la obra de Mendive y Bellechasse.

Quiero insistir en la necesidad de romper el aislamiento, puesto que el artista debe vivir en un gran centro, donde pueda adquirir nuevas fuerzas mentales para su trabajo. Sí, ciertamente, puede irse a trabajar al campo, pero allí se aislará de todo intercambio de ideas con otros artistas y permanecería primitivo en su obra. Eso se puede hacer cuando ya se tiene una experiencia y un oficio desarrollados. La pintura, la escultura, son como un laboratorio: no se puede estar inventando ahora la penicilina. Sólo el contacto entre artistas pude darles la medida del avance del arte.

Valerio Adami (pintor)

Es difícil para mí detallar el contexto de la pintura europea, y si bien el Salón de Mayo es una expresión importante de esa pintura, está muy lejos de representar completo el panorama de la pintura viva europea, y mucho menos de la mundial. No es necesario, naturalmente, vivir en Europa para hacer buena pintura. Esa, también, se puede hacer aquí.

Sobre el mural colectivo que hemos realizado aquí, pienso que ha sido un espectáculo muy interesante, una pequeña contribución, desde el punto de vista teórico, por ser una colaboración de todos los que participamos del Salón. Pero el resultado final no es el mejor.

He visto aquí pintores cubanos que hacen cosas tan interesantes y que la hacen con un sentido crítico tan estricto, que no tienen nada que envidiar a lo que hemos traído nosotros en el Salón.

Albert Bitran (pintor)

Me gusta el Salón de Mayo que está en Cuba porque trae algo nuevo a un público nuevo. El Salón ilustra un fenómeno regular de la historia del arte moderno, el flujo y reflujo de la pintura como tal, ligado a lo específico de su propio contenido. La imagen que nos propone una sociedad revolucionaria no encuentra necesariamente su equivalente directo en el arte revolucionario. El artista tiene por objetivo el emocionar mediante la pintura o la escultura. Los pintores que muestran sus obras en este Salón tienen necesidad de la acogida del pueblo.

Edmund Alleyn (pintor)

Se necesita ser cubano, para saber lo que significa aquí, en Cuba, la exposición de los numerosos trabajos, y la estadía de los artistas e intelectuales de los distintos países. Por mi parte, yo veo en todo esto una ventana en el bloqueo que sufre hoy día el pueblo cubano, y que lo que importa en este momento es que Cuba ha dejado de ser una isla, y que ahora se anudan las relaciones amistosas que nos acompañarán a nuestro regreso.

Para un artista que desea una sociedad transformada, es infinitamente estimulante conocer un país donde esta transformación es una realidad. La estancia con este pueblo nos ha aportado mucho, nos ha fortificado nuestra fe y confianza en los valores…

[Ilegible]

Jacques Monory (pintor)

Me parece que es importante que el Salón esté aquí porque muestra casi todas las tendencias del momento en Europa. Le falta, por supuesto, el pop art americano, los escultores británicos y algunas [otras] tendencias, pero es una muestra bastante importante. De todos modos, podrían haber sido otros los pintores mostrados en el Salón.

A pesar de todo, repito, faltan algunas tendencias, aun cuando pienso que el pop norteamericano se ha deslizado por el camino de una apología de esa civilización, desde el punto de vista formal aun cuando, en sus principios, pudo haber sido una crítica [mejor] resuelta estéticamente. Creo, como Valerio Adami, que la pintura más importante del Salón es aquella que toma una posición viva y crítica ante la vida. [Picasso] es importante para [ustedes], pero no puede aportar a los jóvenes desde el punto de vista de la vida misma, de la posición ante la vida que [aquí] tiene los jóvenes y [varios] pintores formados [acá].

Agustín Cárdenas (escultor)

Creo que el hecho de que el Salón de Mayo esté en Cuba es de gran importancia, no sólo desde el punto de vista práctico sino por el momento histórico de Cuba y de la plástica cubana. Un punto destacable del Salón es que en él se encuentran destacadas todas las tendencias.

Por otra parte, creo que la generación de artistas plásticos que ahora se forma tendrá frutos de ver una exposición de esta índole. Además, para mí es particularmente importante porque me ha permitido venir a mi país después de 12 años de estar fuera de Cuba.

Alain Gheerbrant (etnólogo-escritor-cineasta)

Respecto al Salón creo que lo más útil es el hecho de que se pueden encontrar en esta manifestación todas las tendencias del arte mundial. El pueblo cubano debe entender que es un arte
vivo y que va más allá del punto de vista estético, y que por eso todo revolucionario (sic). Si
uno considerara el arte sólo desde el punto de vista estético, entonces el arte se moriría colgado en los apartamentos de lujo; al perder su comunicación con el pueblo, muere. La cultura y el arte no deben ser parte de la superestructura del Estado, sino de la infraestructura de este, que se eleva en símbolo de vida nueva sobre la base de la cultura. Cuando digo la cultura, no me refiero a una cátedra de griego en la universidad, pues aquella no vale lo que la manigueta de un órgano popular del Carnaval de Santiago de Cuba, porque esta manigueta sí es parte de la cultura por su utilización por el pueblo para realizar una forma de su arte.

Eduardo Arroyo (pintor)

Para mí lo más importante de este fenómeno, desde el punto de vista de que vivo en un país capitalista, son las posibles responsabilidades que puedan tomar los artistas de los países occidentales ante el dinamismo de la Revolución. Si esto ha servido para que ciertos elementos que están un poco dormidos se despierten y tomen conciencia de las enormes posibilidades que tiene el paisaje revolucionario para un artista, y las posibilidades de intercambio que da al artista la Revolución , entonces esto de que el Salón esté en Cuba me parece muy positivo.

Félix Labisse (pintor)

Para nosotros es difícil establecer la importancia de la presencia del Salón en Cuba, pues podemos lucir vanidosos, pero estoy seguro de que es muy importante. Primero, porque es la primera vez que el Salón viene a la América, ya del norte o el sur, y segundo porque la reunión de cuadros expuestos da una representación casi completa de la pintura actual.

René Bertholo (pintor constructivista)

Yo creo que es muy importante que el Salón de Mayo haya venido acá, porque hay que hacer intercambio de ideas y expresiones. La cultura no puede estar aislada. Con el intercambio amplio se evita el provincianismo, pues este es como el matrimonio entre primos, que no puede sino conducir al empobrecimiento de las razas, en este caso, de las ideas, y las ideas y su intercambio son fundamentales en la cultura, pues de su choque surge una dinamia nueva. Pero no me parece que el Salón de Mayo es lo más vivo posible como exposición, aun cuando yo esté incluido en él, porque representa una cierta época de la pintura (la del final de la segunda guerra mundial) y porque tiene un comité director estático.

Quiero añadir que, de lo que he visto en Cuba (fuera de la obra de los cubanos que están en Europa), lo que más me gustó fue lo de Mendive, el pintor y escultor del grupo joven, pues creo que es lo más personal, y el que está más alejado de las preocupaciones de moda. Es una pintura introspectiva que me gusta mucho; nada, nada superficial y con una formación formal.

Philippe Hiquily (escultor)

Creo que es una idea excelente haber traído el Salón a Cuba, por dos motivos: primero, por haber podido aportar la visión de la pintura y el arte francés a los de aquí, y luego, por poderse hacer esto en un país que estaba tan aislado y poder traerle no sólo las ideas de Francia sino también de otros países. Para hablar con franqueza, este año el Salón no es enteramente internacional: lo es en el ochenta por ciento solamente, ¡que no está mal! De todas formas, faltan los franceses que viven en los Estados Unidos, que rehusaron venir por razones monetarios.[1] Entre los escultores cubanos, sólo he podido ver algunas esculturas de Tomás Oliva, sobre todo, una que está en los muellesque me gustó mucho. [2] Pero, en general, francamente, falta un poco de técnica y de medios en sus trabajos. Creo que los escultores cubanos no son muy inspirados, y considero que los pintores lo están más.

Léonardo Delfino (escultor)

En mi opinión el Salón de Mayo es uno entre otros salones, si se quiere el más amplio, de París, pues presenta un panorama relativamente ancho de las tendencias contemporáneas en Francia. La significación que puede tener para Cuba, es que, en la medida en que ustedes los creadores están cortados de toda comunicación, el Salón puede jugar un papel muy importante, pero sólo también en la medida en que se establezca un contacto constante e ininterrumpido. Si no se hace así, la venida del Salón a Cuba sería como un solitario disparo en la noche.


Notas:

[1] Se refiere a que de haber venido a Cuba, esos artistas, que según Hiquily son “hasta hombres de izquierda” se verían afectados económicamente por las consecuencias políticas de su posible viaje. (Nota del redactor)

[2] La dedicada a las víctimas de La Coubre. (Nota del redactor).

EXPEDIENTE | Salón de Mayo, La Habana, 1967

1. Del catálogo ‘Salón de Mayo’, Talleres de Granma, 1967
2. De la prensa y revistas de la época

2.1. Yvon Taillandier: “Historia del Salón de Mayo” (Revista del Granma, La Habana, 13 de julio, 1967, pp. 5-8).
2.2. Enrique Román: “Entrevista al pintor Jean Messagier” (Granma, La Habana, 9 de agosto, 1967, p. 5).
2.3. Enrique Román: “No creo en la pintura separada de la historia: Arroyo” (Revista del Granma, La Habana, 12 de agosto, 1967, p. 10).
2.4. Georges Boudaille: “Las lecciones del Salón de Mayo” (Revista del Granma, La Habana, 12 de agosto, 1967, p. 9).
2.5. [Un señor de edad observa el letrero que dice, en francés, ‘Salon de Mai’…] (Revista del Granma, La Habana, 19 de agosto, 1967, p. 3).
2.6. Leonel López Nussa: “Vísperas del Salón de Mayo” (La Gaceta de Cuba, La Habana, año 6, n. 60, julio-agosto, 1967, p. 5).
2.7. Pedro Pérez Sarduy: “Agustín Cárdenas” (La Gaceta de Cuba, La Habana, año 6, n. 60, julio-agosto, 1967, p. 9).
2.8. Pedro Pérez Sarduy: “Diálogo con el pintor Camacho” (La Gaceta de Cuba, La Habana, año 6, n. 60, julio-agosto, 1967, p. 8).
2.9. Raúl Palazuelos: “Varios participantes del Salón de Mayo opinan” (La Gaceta de Cuba, La Habana, año 6, n. 60, julio-agosto, 1967, pp. 6-7).
2.10. Roberto Valdés Muñoz: “Conversación con Rancillac” (La Gaceta de Cuba, La Habana, año 6, n. 60, julio-agosto, p. 8).
2.11. “Setenta y cinco intelectuales y artistas declaran su apoyo al Congreso Cultural de La Habana y a la lucha armada de los pueblos oprimidos” (La Gaceta de Cuba, año 6, n. 60, julio-agosto, 1967, p. 6).
2.12. Salvador Bueno: “Salón de Mayo. Escritores y artistas invitados” (Bohemia, La Habana, 8 de septiembre, 1967).

3. Otros

3.1. Alain Jouffroy: “La gran espiral” (Llilian Llanes, Salón de Mayo de París en La Habana, julio de 1967, Arte Cubano Ediciones / Consejo Nacional de las Artes Plásticas, La Habana, 2012, pp. 112-114).
3.2. Fidel Castro Ruz: “Discurso pronunciado en el Acto por el XIV Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1967” (sitio web oficial Soldado de las Ideas).
3.3. José Antonio Portuondo: “Itinerario estético de la Revolución cubana” [fragmento] (Unión, año XIV, n. 3, septiembre, 1975, pp. 18-19).

4. Audiovisuales

4.1. Santiago Álvarez, dir.: Noticiero ICAIC Latinoamericano: Salón de Mayo [fragmento], ICAIC, 7 de agosto, 1967, 1:36 min.
4.2. Bernabé Hernández, dir.: Salón de Mayo (documental), ICAIC, 1968, 17 min.

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