En sus últimos años, Leonid Tsypkin se sumergió en un ambicioso proyecto que acariciaba desde su juventud: la representación ficcional de la vida de Dostoievski.
Existe, en el exuberante territorio que llamamos literatura francesa, una tradición de obsesos por la forma: estetas radicales que sólo pueden concebir la así...
Hay siempre en el pensamiento de Cioran, una innegable exultación, un goce salvaje, un éxtasis perpetuo que convierte la lectura en lo contrario del desaliento.