La adaptación teatral de Fresa y chocolate que escribió y dirige el dramaturgo y actor cubano Yusnel Suárez regresó a Madrid y se presenta por estos días, hasta este domingo 8, en el Espacio Alma de esa capital.
Se trata de una puesta que traslada a las tablas la película cubana de 1993 codirigida por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, con guion de Senel Paz a partir de su cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo, la primera cinta en representación de Cuba nominada al Oscar a la mejor película extranjera, en 1994, y ganadora del Goya al mejor largometraje extranjero de habla hispana en 1995.
Antes de este regreso, el montaje se presentó en el Teatro Trail de Miami, una de las salas históricas del teatro hispano en esa ciudad estadounidense, con funciones de viernes a domingo y clasificación para mayores de 18 años. Allí la producción corrió a cargo de OMG Studios y el propio Teatro Trail.
La versión de Suárez sitúa la historia en la Habana actual: las vidas de Diego, un artista gay y disidente, y David, un joven comunista y heterosexual, se entrelazan en una trama que, según la sinopsis, incorpora nuevos personajes y recrea con música, baile y humor una de las historias más reconocidas del cine iberoamericano.
El propio Yusnel Suárez encabeza el elenco en el papel de Diego, junto a Jeffry Batista como David, Yuliet Cruz como Nancy, Roberto San Martín como Miguel, Susana Pérez como La Polaca, Alberto Pujol en los papeles de Pisinguilla y Armando, Yerlin Pérez como la camarera del Coppelia y Luis Manuel Bangán como Germán.
La escenografía es de Milkos D’Sosa y Shamir Baluja, la producción musical de José Alvarez y Yunior Arronte, las coreografías de Henry Gual, y el diseño de iluminación de Oscar Molina. El elenco de bailarines está integrado por Laura Rosguer, María Fernanda León, Kenzo Carrión y Reynol Torres.
Suárez, autor de comedias como Papás fritos, Los pájaros tirándole a la escopeta, Enemigas íntimas y El condominio, firma la adaptación y la dirección sobre el libreto original del narrador Senel Paz.
La película original, protagonizada por Jorge Perugorría, Vladimir Cruz y Mirtha Ibarra, narra en La Habana de hace algunas décadas la amistad entre un estudiante comunista y un artista homosexual acosado por la censura, y fue uno de los primeros títulos de temática LGBT del cine hispanoamericano. Su estreno marcó un punto de inflexión en el tratamiento de la homosexualidad en las pantallas cubanas.
El regreso a Madrid confirma la circulación internacional de un montaje nacido del teatro cubano del exilio en Miami, donde la escena hispana ha convertido los clásicos de la isla en material de relectura para sus nuevos públicos.

