Jane Campion, Paul Thomas Anderson, Steven Spielberg, Kenneth Branagh y Denis Villeneuve conversan sobre sus métodos de dirección y la producción de sus películas

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Paul Thomas Anderson, Denis Villeneuve, Jane Campion, Steven Spielberg, Kenneth Branagh y Jeremy Kagan (izq. a der.) (IMAGEN YouTube / DGA)
Paul Thomas Anderson, Denis Villeneuve, Jane Campion, Steven Spielberg, Kenneth Branagh y Jeremy Kagan (izq. a der.) (IMAGEN YouTube / DGA)

Los autores nominados a Mejor Largometraje en los Direction Guild Award se reúnen anualmente para conversar sobre el complejo oficio de dirigir películas. El Sindicato de Directores de los Estados Unidos (Directors Guild of America) convoca a este encuentro con el propósito de brindar a sus miembros, a través de la experiencia personal de los nominados, la oportunidad de pensar y discutir las complejidades implícitas en su trabajo, y a la vez celebrar y honrar el arte cinematográfico.

Entrevistados por el también realizador Jeremy Kagan, se dieron cita el pasado 12 de marzo, en el Guild’s Los Angeles Theatre, Paul Thomas Anderson, Kenneth Branagh, Jane Campion, Steven Spielberg y Denis Villeneuve –autores, respectivamente,  Licorice Pizza, Belfast, The Power of the Dog, West Side Story yDune, los filmes nominados en el apartado más codiciada–, quienes ofrecieron a la audiencia pormenores y peculiaridades de sus procesos creativos y sus métodos de trabajo, otros detalles relacionados con la producción de sus películas o bien la construcción de escenas específicas.

Disponible en el canal de YouTube del DGA, bajo el título “Meet the 2022 DGA Nominees for Theatrical Feature Film”, esta conversación de dos horas y media resultó una ocasión privilegiada para conocer el arduo camino que precede a las imágenes en la gran pantalla y para indagar en el pensamiento (y las contradicciones) que movilizan a estos realizadores, quienes sin dudas militan entre las voces destacadas del paisaje cinematográfico contemporáneo.

Paul Thomas Anderson (IMAGEN YouTube / DGA)
Paul Thomas Anderson (IMAGEN YouTube / DGA)

Jeremy Kagan abre la charla llamando la atención sobre la particularidad de que todas las películas nominadas emplazan sus argumentos en el pasado y, desde el abordaje de la Historia, tienden una mirada sobre el presente. Esto acaece incluso en Dune, cuya anécdota transcurre en el supratiempo de una lejana galaxia. Precisamente, Villeneuve se detiene a explicar, en algún momento de la entrevista grupal, cómo siendo Dune una obra resuelta a plenitud en los códigos de la ciencia ficción, su interés no resulta en ningún caso la tecnología, el espectáculo científico y visual. Al contrario, el director manifiesta que, desde un inicio, se propuso que máquinas, naves espaciales, vestuario…, estuvieran en función de potenciar las auténticas preocupaciones del filme: el ser humano y sus conflictos familiares, políticos y ecológicos. En su película, el viaje espacial es un viaje al interior del hombre. El desierto, esas tierras yermas donde trascurre el relato, atrae al realizador sólo en la medida en que es capaz de metaforizar el subconsciente del hombre.

Denis Villeneuve (IMAGEN YouTube / DGA)
Denis Villeneuve (IMAGEN YouTube / DGA)

Pero el moderador destaca tal cualidad de los filmes porque la traslación al pasado, en términos de estricta realización cinematográfica, implica un trabajo mucho más espinoso en cuanto a producción, dirección de arte y otros tantos aspectos técnicos y formales. Sorprende que ninguna de estas películas trascurra en la actualidad aun cuando se produjeron en un periodo de múltiples complejidades para la realización cinematográficas. Estas películas se filmaron durante los momentos más duros de la pandemia del coronavirus, cuando las exigentes medidas de seguridad limitaban las condiciones óptimas de rodaje, y la precaria situación económica internacional afectaba fuertemente la producción. En tales circunstancias, la realización de West Side Story –cuya fábula sucede a finales de los años cincuenta en una inexistente barriada de Nueva York–, o de Licorice Pizza –cuya anécdota se desarrolla en la década del setenta en un San Francisco ya desaparecido–, supuso grandes retos a la hora de recrear la arquitectura o acondicionar las atmósferas, por sólo mencionar un par de aspectos.

Jane Campion (IMAGEN YouTube / DGA)
Jane Campion (IMAGEN YouTube / DGA)

Dicha coincidencia sirvió entonces al conductor del diálogo para explorar bajo qué condiciones tuvo lugar la preproducción de dichas cintas; cómo se fabricaron las locaciones –en función de qué singularidades de la historia o de los personajes–; cómo se dio, en la experiencia de cada uno de ellos, ese proceso “de creación de mundos que no existen ahora mismo”, según las palabras del propio Kagan. Campion, por ejemplo, diserta con detalles acerca del peregrinaje realizado con su equipo por el estado de Montana en busca del rancho original –que data de 1925, aproximadamente– donde acontecen los hechos referidos en The Power of the Dog. Como la construcción original fue demolida, la directora tomó la decisión de recrear en Nueva Zelanda el ambiente ganadero requerido, edificar la casa, el granero, los corrales… Tal decisión trajo consigo inconvenientes financieros y legales, sin embargo, favoreció aspectos como la visualidad y la puesta en escena. Algo similar sucedió con Branagh, quien señala cómo las calles de Belfast, todo el ambiente urbano de la ciudad irlandesa, constituye un aspecto central en su filme; sin embargo, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, no pudo filmar en exteriores naturales. Se vio forzado a recrear en un set la calle donde vive Buddy, el protagonista, y su familia. Esa circunstancia, aunque ardua en términos de producción y quizás menos eficaz para la construcción epocal, permitió un emplazamiento más óptimo de la cámara, que pretendía reproducir la mirada de un niño de nueve años.

Kenneth Branagh (IMAGEN YouTube / DGA)
Kenneth Branagh (IMAGEN YouTube / DGA)

Kagan pregunta a sus invitados cuándo/cómo están seguros de que han logrado la toma definitiva durante el rodaje; cómo sabe el director –quien debe estar atento a todos los detalles– que una toma está lista, porque ha conseguido lo que buscaba en materia visual e interpretativa, y que pueden avanzar al siguiente plano. Anderson, Branagh, Campion, Spielberg y Villeneuve revelan disímiles motivos que influirían en esta cuestión. Mas todos coinciden en afirmar que la dirección de cine implica siempre intuición y flexibilidad. Se necesita una visión sólida de lo que se quiere; no por ello, sin embargo, debe renunciarse a tomar decisiones inesperadas o a escuchar las sugerencias y opiniones de los miembros del equipo.

Una de las preguntas esenciales de la entrevista indaga en el vínculo entre directores y actores, y en el proceso de ensayo previo a la filmación. Es común, sobre todo en los predios de la industria norteamericana, que la figura del director se relacione rectamente con la dirección de actores. Dadas las particulares cualidades interpretativas y las especificidades en la caracterización de personajes en estos filmes, las experiencias relatadas por los invitados durante la charla vienen a ser bastante reveladoras e instructivas. Spielberg se detiene, por ejemplo, en las dificultades de la interpretación cuando se trata de un musical, que implica coreografías y escenas dramáticas cantadas; Anderson y Branagh explican sus experiencias de trabajo con actores jóvenes y niños que nunca antes habían emprendido labores de esta naturaleza; y Campion reseña el fuerte trabajo de preparación mental y física atravesado por Benedict Cumberbatch para poder asumir su personaje con el debido rigor. Pero tal vez lo más interesante del momento consagrado a la relación director-intérprete son las estrategias de compenetración usadas por los cineastas a fin de conseguir cuanto desean para los personajes y la historia.

Steven Spielberg (IMAGEN YouTube / DGA)
Steven Spielberg (IMAGEN YouTube / DGA)

La neozelandesa Jane Campion resultó la máxima ganadora de los Direction Guild Award, un galardón que honra año tras año, exclusivamente, los hallazgos más destacados en la dirección de cine y televisión. Pero cada uno de los directores reunidos esta vez por el DGA han legado en 2021 filmes relevantes, que se ubican en una línea de cine polémico, creativo, fecundo en ideas y preocupado por varias de las problemáticas más rotundas de nuestra época.

Estas son algunas de las razones para revisitar esta conversación que arroja luz sobre la a menudo enigmática empresa creativa que es la dirección de cine.

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