Sumar al otro sin buscar eliminarlo o persuadirlo de que abandone su propio ideario, cultura, religión, o pertenencia comunitaria, fue la consigna de la campaña de Mamdani.
El gobierno de Gabriel Boric termina sus cuatro años en La Moneda y se va para la casa en la irrelevancia de un legado político que deja un amargo balance en las filas del progresismo.
César Reynel Aguilera sostiene que Fidel Castro llegó y se mantuvo en el poder gracias a los comunistas cubanos y a la inteligencia soviética. Una tesis que, a la luz de la evidencia histórica, resulta insostenible.
La revuelta vendrá, solo que no en el momento ni en la forma que la limitada imaginación del poder supone. El 11J dejó, como regalo, la promesa de su regreso.
La protesta estudiantil ha demostrado ya que la sociedad cubana no está muerta, soportando lánguidamente la larga cadena de atropellos y precarización sostenida.
Con una cada vez mayor restricción del espacio para la resistencia cívica, y la eliminación casi total en la práctica de la capacidad de acción de la oposición y la disidencia al interior del país, conectar las demandas económicas con las demandas políticas no es únicamente una decisión estratégica; es también un imperativo humano.