La revuelta vendrá, solo que no en el momento ni en la forma que la limitada imaginación del poder supone. El 11J dejó, como regalo, la promesa de su regreso.
La protesta estudiantil ha demostrado ya que la sociedad cubana no está muerta, soportando lánguidamente la larga cadena de atropellos y precarización sostenida.
Con una cada vez mayor restricción del espacio para la resistencia cívica, y la eliminación casi total en la práctica de la capacidad de acción de la oposición y la disidencia al interior del país, conectar las demandas económicas con las demandas políticas no es únicamente una decisión estratégica; es también un imperativo humano.
Se calcula que cada año, las autoridades de La Habana recaudan hasta 8 mil millones de dólares por enviar a sus médicos a trabajar fuera de la isla. ¿Quién gana y quién pierde con estas misiones?
Una resonancia inquietante surge entre la propuesta de Curtis Yarvin, líder del movimiento neorreaccionario en Estados Unidos, y la forma en que el modelo carcelario de Bukele y la política antimigrante de Estados Unidos se alían.
Estamos ante lo que será un mundo modelado en beneficio de los hoy llamados oligarcas de la tecnología, sin trabas reguladoras ni fronteras verticales, reunidos en torno al Gran Jefe que les abrirá paso a la conquista de la Inteligencia Artificial en el futuro inmediato.