Tras cerrar los canales instituciones, pacíficos y políticos de resolución del conflicto, el chavismo parece condenar a la población venezolana a la rebelión o a la migración forzada.
Si el día de mañana desaparecieran todas las sanciones no hay ninguna evidencia de que el sufrimiento de quienes están dentro de Venezuela se reduciría un solo milímetro.
En América Latina, la retórica del fascismo ha servido para que regímenes autoritarios identifiquen como tal a las luchas antiautoritarias o antitotalitarias que se producen en su interior, y naturalicen así la represión extrema a las que son sometidas.
A lo abusivo, violento y degradante que la candidatura de Trump implica para el sentido dialogante y persuasivo que se le supone a la democracia, se agregan la tozudez y ceguera de los representantes demócratas.
El mayor impacto del 11J estriba en la aparición de la protesta como parte del repertorio de acciones posibles. Hoy en día, la gente sabe que puede protestar y está dispuesta a hacerlo.
El autor responde a una entrevista al sociólogo chavista Reinaldo Iturriza, aparecida en la revista 'Jacobin', que intenta justificar, de manera sofisticada, el más grotesco desconocimiento de la voluntad popular ocurrido en la Venezuela contemporánea.