¿Qué creen ustedes que es un artista? ¿Alguien que sólo tiene sus ojos si es un pintor, sus oídos si es un músico, una lira en cualquier nivel de su corazón si es un poeta o, aun si es un boxeador, sólo sus músculos? Al contrario, es al mismo tiempo un ser político, constantemente atento a los sucesos desgarradores, atroces o felices, ante los que reacciona de todas las maneras. ¿Cómo sería posible no interesarse en los demás y, por virtud de una indiferencia de marfil, desasirse de la vida que tan copiosamente nos procuran? No, no se hace pintura para decorar. Es un instrumento de guerra, de ataque y defensa frente al enemigo. El enemigo, como lo he declarado en diversas ocasiones, es el hombre que explota a sus semejantes movido por el interés egoísta y el lucro.