Inicio Autores Por CARLOS A. AGUILERA

CARLOS A. AGUILERA

45 PUBLICACIONES 0 comentarios
Carlos A. Aguilera (La Habana, 1970). Escritor. En 1995 ganó el Premio David de poesía, en La Habana, en 2007 la Beca ICORN de la Feria del libro de Frankfurt, y en 2015 la Cintas en Miami. Sus últimos libros publicados son: Umberto Peña. Bocas, dientes, cepillos, restos (monografía, 2020), Teoría de la transficción (antología, 2020), Archivo y terror. Operaciones entre literatura, política, teatro y arte (ensayo, 2019), Luis Cruz Azaceta. No exit (monografía, 2016) y Matadero seis (nouvelle, 2016). Codirigió la revista Diáspora(s) entre 1997 y 2002. Coordina en Rialta la colección FluXus. Reside en Praga.
‘Los errantes’, la novela de Olga Tokarczuk, se ocupa de los movimientos de la errancia, del sujeto que por placer o trabajo está obligado a moverse por la transterritorialidad europea.
En la Habana, Hans Magnus Enzensberger hace unos de los recorridos más lúcidos que ha hecho cualquier visitante por los flujos políticos de un país.
¿Cómo definir Fluxus, este movimiento que terminó englobando a gente tan disímil y con un horizonte político cultural tan lejano como Roberto Jacoby y Yoko Ono?
¿Continúa siendo Alain Robbe-Grillet, el gran Robbe-Grillet, el pornógrafo Robbe-Grillet, nuestro contemporáneo?
¿Es posible una historia que más que de la perversión sea de esos que transgreden la ley, los perversos? Leamos, para salir de dudas, a Élisabeth Roudinesco.
‘Buscando Mercy Street. El reencuentro con mi madre, Anne Sexton’ quizá sea el libro más reciente que mejor resuma ese odio-admiración de padres e hijos.
Si alguien me pidiera que clasificara a Leila Guerriero diría que es una antropóloga que se dedica a cazar y estudiar mariposas nocturnas. Una antropóloga tuerta.
‘Sans Soleil’, el libro de Chris Marker, es la anulación de todo misterio, de toda mística, y por eso no solo se lee como un poema o diario, sino también como nada.
La literatura cubana de los últimos años ha venido exhibiendo su máquina productora, sus procedimientos, y sobre todo los sentidos de escribir.
Los enfermos de esta serie fotográfica son los que la política de salud cubana deposita bajo la vigilancia del gran hermano sanitario-político.