'Cuaderno amarillo', de Salvador Pániker, resulta una combinación de fragmentos confesionales, comentarios sobre literatura y aquello que el autor llama sus “escarceos con la trascendencia”.
Ni la fe ni su negación son suficientes para Sarduy. Solo la escritura misma parece complacerle: su último reducto ante los embates de la enfermedad y la desdicha.