Abrí por primera vez la puerta Reina (azotea/vitrina/puerta de cedro machihembrada) en mayo de 2001. Habían desfilado ya por librerías –de mis menos 3...
En la poesía de Reina María Rodríguez toda aparente sencillez alude a una grandeza perdida en la mutación. Es este el secreto encanto de su obra, su misterio.