Ni la fe ni su negación son suficientes para Sarduy. Solo la escritura misma parece complacerle: su último reducto ante los embates de la enfermedad y la desdicha.
A Juan Carlos le molestaba que dijeran que hacía un tipo de poesía 'civil' porque creía que hacía mucho más, aunque la civilidad es un elemento innegable en su obra.
Seguimos practicando el culto a la Poesía y a los Poetas, sin avergonzarnos, con profundas reverencias y con voz altisonante... ¡Ah, Shelley! ¡Ah, Słowacki!
Las Cartas escogidas de Faulkner se encuentran entre los documentos más fascinantes de la historia literaria norteamericana: asombroso testimonio de la tenacidad y la...