La plataforma inCUBAdora abrió este viernes 16 de octubre, hasta el 1 de diciembre próximo, la convocatoria del III Premio Franz Kafka de Cine Vertical Documental, dirigido a realizadores nacidos en Cuba, vivan o no en la isla.
El certamen acepta cortos documentales inéditos de hasta diez minutos rodados exclusivamente en formato 9:16, es decir, con teléfono y de manera vertical. Según sus bases, el objetivo es “apoyar y potenciar una lectura más amplia de la realidad cubana (de adentro y afuera), dándose por sobreentendido que el concepto realidad no solo abarca lo social o público, sino lo íntimo, lo privado, lo familiar”.
Se admitirán todas las variantes del documental –testimonial, biográfico, histórico, político, artístico–, en blanco y negro o a color. Los interesados deben enviar la película en formato mp4, u otro asequible a la circulación por redes, al correo bibliotecaria10@gmail.com, junto con un currículum del realizador, el título y una breve sinopsis de la obra.
La convocatoria otorga tres premios en efectivo: 900 dólares para el primer lugar, 700 para el segundo y 500 para el tercero. Las obras ganadoras serán exhibidas a través de los canales de inCUBAdora y en plataformas afines.
En cuanto al jurado, será seleccionado por la dirección de la plataforma o integrado por miembros de su equipo de trabajo. En la edición anterior, el el comité evaluador –integrado por el artista visual y fotógrafo Juan Sí González, la cocoordinadora de inCUBAdora, Dita Aguilera-Grubnerová, y el crítico de cine e investigador Dean Luis Reyes– concedió el primer lugar a Inercia (7 minutos), de Yailyn Morales, una crónica de la ruina urbana que el crítico describió como una pieza “urgente y reflexiva, pertinente y lírica, realista y poética”.
Ve y escoge (9 min.), de Javier Darío Canales, mereció el segundo premio, mientras que el tercero fue para Mazuca (7 min.), de Ixchel Casado.
Inaugurado en 2024, este es el más joven de los galardones de inCUBAdora, organización que también convoca becas y premios de novela, ensayo, testimonio e intervenciones en espacios públicos.
La apuesta por el formato vertical llega cuando el 9:16 gana espacio en la escena audiovisual internacional: citas como el Vertical Shorts Festival, que se presenta como el primero dedicado por entero a esta modalidad, o el Vertical Festival del sur de Florida programan ya exclusivamente obras concebidas para la pantalla del móvil.
En el caso cubano, el formato se suma a una tradición de cine independiente que desde hace décadas contrapone sus miradas a la narrativa oficial del régimen de La Habana.

