A finales de septiembre, CEMI ArtLab acogió “Después de la mancha”, un encuentro público que dio cierre a un taller de escritura creativa con enfoque de género y perspectiva queer organizado en La Habana desde el mes de agosto por la curadora Chrislie Pérez y su proyecto Piso34 –con acompañamiento de la Unión Europea. Durante cuatro encuentros y un periodo ulterior de producción, diez jóvenes participaron en un proceso de experimentación con la escritura y sus posibilidades cuando el relato se piensa desde experiencias queer.
El proyecto partía de una inquietud concreta. La circulación de referentes vinculados con las culturas y escrituras queer ha estado atravesada necesariamente por las pariculares circunstancias históricas de Cuba, con periodos de aislamiento respecto de debates, obras y autores que en otros contextos han formado parte de dinámicas culturales más amplias. Esta distancia puede producir una relación limitada con la propia tradición queer, así como la repetición de ciertos lugares comunes cuando jóvenes escritores intentan aproximarse a estas experiencias sin suficientes herramientas históricas o teóricas.

Frente a esa dificultad, el taller buscó ampliar las referencias disponibles. Para ello contó con la presencia de cuatro escritoras cubanas cuyas obras han abordado, desde distintas perspectivas, cuestiones relacionadas con el género, el deseo y las experiencias queer: Katherine Perzant, Martha Luisa Hernández Cadenas, Legna Rodríguez Iglesias y Gabriela Balloqui. Sus intervenciones permitieron acercar a los participantes a escrituras producidas desde Cuba y, al mismo tiempo, mostrar que la literatura queer no responde a una única forma de sensibilidad ni a un conjunto cerrado de procedimientos.
La formación tampoco estuvo limitada al estudio de textos literarios. Una de las apuestas del taller consistió en desplazar la idea del libro como punto de partida y destino de toda experiencia narrativa. El cine, las artes visuales y la performance entraron en las sesiones como herramientas para pensar cómo se construyen los relatos y desde dónde pueden ser contados. La escritura apareció así vinculada a otras formas de producción de imágenes, cuerpos y escenas.
La clausura, ocurrida la tarde del viernes 25 de septiembre, permitió compartir los resultados de ese proceso mediante la lectura de los textos producidos por los participantes. La presentación estuvo acompañada por música y performance del cantante y maquillista Amed de la Paz, en una jornada que encontró en CEMI un espacio particularmente propicio para el encuentro. El ambiente del lugar contribuyó a que las lecturas funcionaran menos como una presentación académica de resultados y más como una experiencia compartida entre quienes habían formado parte del taller y quienes llegaron para acompañar su cierre.


Durante esa jornada también se presentó un concurso de relatos breves por la eliminación de la homofobia, la transfobia y la bifobia, convocado por la Unión Europea. La propuesta invita a explorar mediante la literatura experiencias, imaginarios y realidades diversas, extendiendo fuera del taller una conversación que durante las semanas anteriores había encontrado un espacio de trabajo entre sus participantes.
El cierre en CEMI ArtLab hizo visible el resultado de varias semanas de trabajo, pero también dejó planteada una necesidad que excede la duración del proyecto: crear espacios donde las escrituras queer cubanas puedan formarse, encontrarse con sus propios referentes y experimentar con las formas mediante las que cuentan sus experiencias.


