Conozco el manuscrito de Pasión de Urbino, sus muchas, y ahora compruebo que insuficientes, modificaciones, desde 1964. Lisandro Otero solía dármelo a leer después de...
Este audiovisual recoge el traslado póstumo, de Miami a La Habana, de Nicolás Guillén Landrián. Su viuda revela la intimidad de una existencia lacerada.