Largas semanas de experimentos con el vacío.
Luego de mitigar presencias, de raspar toda abundancia propia –sin dudas el milagro más eficiente–, una delgada infinitud...
mi adicción era cogerle la mano al sentirla resaltaba un cuerpo armado
de distintos rompecabezas cada uno seleccionó los extremos sus partes
podían ser tan pequeñas...