Lo más valioso y perdurable de la obra de Severo es lo literario, no lo teórico: los argumentos, los personajes, el estilo, su reciclaje de ideas y figuras.
Aunque en esta entrevista Severo Sarduy se erija portavoz de la caída del barroco como euforia, lo que su obra irradia es la enorme irrupción de flujos desde el cuerpo.