Universidad de Columbia en Nueva York hizo pública una importante colección de entrevistas a cubanos de distintas generaciones

1
Dominó. Cuba; años noventa
Dominó. Cuba; años noventa (IMAGEN YouTube / Herencia Cultural Cubana Canal Oficial)

La Universidad de Columbia, en Nueva York, agregó a su Oral History Archives una serie de entrevistas bajo el título “The Cuban Voices Oral History Collection”. La compilación recoge conversaciones con personas “de diferentes generaciones y posiciones sociales”, así como de diversos géneros, sexualidades, razas, religiones y posturas políticas, cuyos testimonios ofrecen relatos de cómo se vivió en Cuba “la transición hacia un gobierno comunista” (tras la Revolución de 1959) y cómo los eventos/coyunturas sobrevenidos impactaron la vida de la gente.

Las entrevistas fueron originalmente realizadas entre 2004 y 2010 para el proyecto Cuban Oral History: Memories of the Cuban Revolution, coordinado por la investigadora Elizabeth Dore en la Universidad de Southampton, Reino Unido. Tras el fallecimiento de la académica en 2022, su hija, Rachel Dore-Weeks, donó el archivo a la prestigiosa institución neoyorquina, que procesó todo el material –un total de 466 grabaciones de audio y 6 740 páginas de transcripciones– y ahora lo pone a disposición del público.

El proyecto encabezado por Elizabeth Dore nunca tuvo el interés de entrar en contacto con políticos o personalidades públicas destacadas para recabar sus testimonios orales de la Revolución. El propósito siempre fue “generar un diálogo con ciudadanxs comunes, cuyas narrativas no figuraran en la historia oficial”, según precisa Columbia University Libraries.

Figuran en la colección 110 historias de vida de profesores, campesinos, trabajadores sexuales, funcionarios estatales, cocineros, entre muchos individuos que, en conjunto, conforman un amplio y complejo fresco de la sociedad insular. “Lxs narradorxs generalmente discuten su historia familiar y los efectos que la Revolución Cubana tuvo en sus vidas”, se indica en la presentación del acervo; de manera que “emergen diferentes tópicos propios de la vida cotidiana en Cuba, como las problemáticas ligadas a la falta de empleo, de vivienda y de recursos económicos para subsistir”.

Flor Barceló, becaria de la Universidad de Columbia y responsable de procesar la colección, señaló que las entrevistas ahondan en momentos y eventos significativos tales como la participación de Cuba en las guerras de Angola y Etiopía, el éxodo del Mariel, los procesos migratorios de la década del noventa o el Período Especial. Comenta la archivista que, “debido al vínculo del proyecto con el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX)”, un número considerable de entrevistas recogen las experiencias clandestinas y la persecución policial sufrida por muchísimos miembros de la comunidad LGBTIQ+.

Varias de estas conversaciones “se focalizan en la supervivencia económica” durante el Período Especial, subraya Columbia University Libraries. Los testimonios versan sobre múltiples “experiencias de trabajo clandestino” y los vínculos de las personas “con turistas con la finalidad de obtener dinero”. Además, se ofrecen opiniones sobre la circulación de monedas extranjeras, la precarización laboral y el crecimiento sistemático de la emigración. Se puede encontrar alegatos sobre “las barreras de acceso a la educación enfrentadas por las personas negras y las mujeres”, así como sobre “el sistema público de salud y la falta de recursos médicos”. Asimismo, algunos entrevistados narran sus “experiencias vinculadas a la estadía en cárceles del Estado”, mientras otros denuncian “la violencia estatal, la censura, la persecución política y el control de la población que es considerada peligrosa para el gobierno cubano”.

Por supuesto, según se apunta en la descripción del archivo, también existen registros de individuos que “dan cuenta de un fuerte compromiso político con el proceso iniciado por la Revolución Cubana”, con observaciones sobre “el proceso de alfabetización”, “los cambios en la vida del campesinado desde la Reforma Agraria” o las experiencias en organizaciones como “el Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas, los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas”; de igual modo, “se discute acerca de figuras políticas como Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Guevara, Vilma Espín, Camilo Cienfuegos y Mariela Castro”.

Soldado cubano junto a un barco de refugiados en el puerto de Mariel el 23 de abril de 1980 FOTO Jacques Langevin La joven Cuba | Rialta
Soldado cubano junto a un barco de refugiados en el puerto de Mariel el 23 de abril de 1980 (FOTO Jacques Langevin / La joven Cuba)

El proyecto Cuban Oral History: Memories of the Cuban Revolution fue el primero de su tipo autorizado por el gobierno de la isla en más de medio siglo, desde que el antropólogo estadounidense Oscar Lewis emprendiera uno similar a finales de los sesenta. Invitado por Fidel Castro, Lewis entrevistó a muchas personas acerca de sus vidas dentro del proceso revolucionario, mas su investigación fue interrumpida por el poder político y él mismo fue acusado de ser agente de la CIA. Según Dore, “es probable que la verdadera razón por la cual el gobierno puso fin al proyecto fue que los cubanos actuaron exactamente como Fidel predijo: se quejaron, hablaron de sus reclamos, describieron los logros y las fallas de la Revolución”.

De Memories of the Cuban Revolution resultaron una serie de libros, entre los que destaca How Things Fall Apart: What Happened to the Cuban Revolution, de la propia Elizabeth Dore, concluido poco antes de su fallecimiento.

Memorias de la Revolución cubana consiguió reunir esa enorme cantidad de entrevistas gracias al financiamiento de la Fundación Ford y la Agencia Sueca de Desarrollo Internacional, así como a subvenciones de la Academia Británica, el Consejo de Investigación en Artes y Humanidades del Reino Unido (AHRC), el Leverhulme Trust y el Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard. En Reino Unido, fue auspiciado por la Universidad de Southampton, y, en Cuba, por el CENESEX.

Colabora con nuestro trabajo
Somos una asociación civil de carácter no lucrativo, que tiene por objeto principal la promoción y fomento educativo, cultural y artístico. En Rialta nos esforzamos por trabajar con el mayor rigor profesional en la gestión, procesamiento, edición y publicación de los contenidos y la información. Todos nuestros contenidos web son de acceso libre y gratuito. Cualquier contribución es muy valiosa para nuestro futuro.
¿Quieres (y puedes) apoyarnos? Da clic aquí.
¿Tienes otras ideas para ayudarnos? Escríbenos al correo [email protected].

1 comentario

  1. Del libro de la difunta Liz Dore: «The Cuban Revolution was known for equality. Under Fidel Castro’s leadership, and with help from the Soviet Union, Cuba had for thirty years one of the most equal societies in the world. Cuban society changed in 1990, when the fall of the Soviet bloc precipitated the worst economic crisis in the country’s modern history».

    Si la Revolución cubana creó y mantuvo durante tres décadas una de las sociedades más igualitarias en el mundo, mi abuela es una bicicleta. A partir de esa declaración, todo lo que se construye sobre la base de tamaña idiotez es y debe ser mierda.

    La revolución castrista destruyó la igualdad republicana, y creó desde el día número uno del año 1959 una sociedad de enormes desigualdaes que se mantiene hasta el día de hoy. En 1959 ya Carlos Franqui le echaba en cara al Che la apropiación de una villa de la burguesía en Tarará, y el Ché se defendía alegando su asma. Los dirigentes de la robolución se apropiaron de todo, expropiaron a todos, arruinaron todo. Si esa es la idea que tiene una idiota inglesa de cómo se crean las sociedades igualitarias, entonces que se vaya al diablo. Su idea de Cuna es sesgada y falsa, y su revolucionarismo la ciega.

Deja un comentario

Escriba su comentario...
Por favor, introduzca su nombre aquí