Si la comunidad internacional permite que el madurismo se salga con la suya, el precedente quedará ahí para quienes deseen desconocer a toda costa el resultado de los procesos electorales.
El abuso, el delirio discursivo, la fanfarronada a voz en cuello, y sobre todo las ansias verbales de mostrarse a la altura de su mentor, Hugo Chávez, es lo que hace de Maduro un Ubú ultraparódico.
Geoff Dyer regresa con su carga de revelaciones y de contemporaneidad para dejarnos una novela cuya intención dice, es como aquel chiste de Chéjov: “estoy de luto por mi vida”.
La poeta Legna Rodríguez Iglesias viajó por 24 horas a La Habana a buscar los dos últimos gatos de la fotógrafa Evelyn Sosa. Las acompañaba la cámara chiquitica, con un rollo vencido. He aquí el resultado de ese viaje.
La distancia es mi gran caudal. Me ha ubicado en una latitud media entre mi origen y mi destino. Después de treinta años fuera de mi país de nacimiento ya no pertenezco a ningún lugar por entero, y encuentro un fuerte sentimiento de pertenencia en muchos sitios.
Lo que vemos hoy en el escenario cubano no son defensas ponderadas y racionales de temas políticos o morales sino opiniones no razonadas basadas en fanatismos y refractarias a la argumentación y al debate y la polémica.
La noticia de su partida me provocó un repaso vertiginoso a todo el tiempo que nos regalamos. Con verdadera desesperación traté de recordarlo y recordarnos como los amigos que se fueron haciendo amigos sin percatarse mucho.
No hay que preocuparse, solo hay que hacerlo, y sobre todo, solo hay que no dejar de hacerlo. Eso parecen decir los poemas de Frank Báez. Y mientras lo haces, reír. Acá conversamos sobre su trabajo y otras cosas.