‘Filosofía a martillazos’, el libro más reciente de Darío Sztajnszrajber

0
Darío Sztajnszrajber (FOTO Diario Córdoba)

El mediático filósofo y profesor argentino Darío Sztajnszrajber (Buenos Aires, 1968) acaba de reeditar con el sello editorial Ariel su último libro Filosofía a martillazos, donde se invita a pensar críticamente el amor, la verdad, la religión, la democracia, todos estos dispositivos de poder que construyen y dominan nuestros rituales –si es que aún quedan rituales.

Sztajnszrajber es un “judío argentino” que procede de una familia pobre de Polonia, casi exterminada. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires, se dice “peronista” y a favor del aborto en Argentina. Es la nueva celebrity de la filosofía contemporánea. Nuestra estrella austral. Un rock star.

Tan mediático, por ejemplo, como el coreano Byung-Chul Han o el español Paul B. Preciado, pero desde la experiencia latinoamericana y basado en un marcado carácter antielitista que le ha hecho célebre. Esquiva el mainstream filosófico y da forma a un discurso expandido que llega a una audiencia cada vez mayor.

Filosofía a martillazos tuvo su primera edición el año pasado por Paidós. Lo precedieron, por este orden, Para aprender a leer a Platón (Eudeba, 2012), ¿Para qué sirve la filosofía? (Planeta, 2013), y Filosofía en once frases (Paidós, 2018). El filósofo todoterreno ha logrado lo impensable, libros de filosofía devenidos best sellers.

Cubierta de ‘Filosofía a martillazos’, Darío Sztajnszrajber, Ariel, 2020

Apegado a su estilo disruptivo, el bonaerense entrecruza la filosofía con ámbitos que, como supone el más reacio establishment, no le son propios: el deporte, la literatura y el espectáculo. Subvierte los formatos. El show, la ovación le son connaturales, pero esto no implica que haya una rebaja del rigor de su discurso en pos de una espectacularización, sino todo lo contrario.

Desde 2011, hace Mentira la verdad, un programa de televisión tres veces nominado al Emmy. Además, conduce un programa de radio: Demasiado humano, que ha roto récords de audiencia. En estos espacios distiende la noción de adustez, tradicionalmente impuesta al filósofo, y convierte su presencia, ora en la televisión, ora en un teatro con músicos de rock y cientos de espectadores, en una acción performativa de transformación y cuestionamiento. De esta manera, logra convertir la labor divulgativa en gesto de intervención filosófica, en posicionamiento político.

En contra del saber enclaustrado que propone la academia, en Filosofía a martillazos, Sztajnszrajber deconstruye el discurso filosófico de la tradición occidental y lo saca de su lugar de enunciación naturalizado. Aliado a la deconstrucción (derrideana), derrumba, a martillazos, muchos de los presupuestos cognitivos más asentados en nosotros.

Desnaturaliza. Cuestiona, con un pensamiento radicalizado, los dispositivos o formatos que estructuran las maneras de pensar a las que nos someten las sociedades utilitarias, basadas en la lógica de la productividad. Y ahí es donde Sztajnszrajber, al desmontar las sociedades contemporáneas, fisura, sin ser condescendiente, el pensamiento occidental.

Es en la clase donde Darío Sztajnszrajber despliega todo su potencial político. Es en la docencia donde se siente más auténtico. Por eso divide Filosofía a martillazos en seis “clases”, para ahondar en los “ejes” del pensamiento canónico occidental. Originalmente, estas clases fueron dictadas como conferencias entre 2016 y 2018. Clases donde cita a Platón, San Pablo, Heidegger, Marx, Lyotard, Derrida, Foucault, Vattimo, Esposito, Agamben, Nietzsche –a quien le debe la metáfora de la filosofía como un martillo. Nietzsche decía que para hacer filosofía había que romper con lo evidente y alcanzar otras perspectivas. Amartillar la realidad cotidiana. Así, “El amor”, “El posamor”, “Dios”, “La verdad”, “La posverdad” y “La democracia” son los temas a partir de los cuales se trazan las seis intervenciones reunidas en el volumen.

Para el filósofo argentino, por ejemplo, el amor es una gran metáfora de lo inconsumable. De acuerdo a su propuesta, el amor es un dispositivo farmacológico, su objetivo es calmar, sanar: su objetivo ideal, porque perturba y lastima. Asola. Una idea que nos remite al significado etimológico de fármaco, que significa, en griego, tanto veneno como remedio.

En este volumen desidealiza el amor a partir de un referente insustituible: El banquete, de Platón, donde Sócrates, en el penúltimo discurso, transforma el amor en un recurso existencial, ontológico. Es entonces cuando se habla de filosofía como ejercicio erótico: amor a la sabiduría.

A partir de un estado de sospecha permanente, estas clases son un trabajo de deconstrucción de los lugares en los que el sentido común se asienta. Con un preciso sentido del humor, disloca, conmueve, desacralizarla, profana. En la lectura de Filosofía a martillazos no hay que esperar repuestas porque, como el mismo autor ha señalado en sus clases, la filosofía es más una búsqueda que un encuentro.

Colabora con nuestro trabajo
Somos una asociación civil de carácter no lucrativo, que tiene por objeto principal la promoción y fomento educativo, cultural y artístico. En Rialta nos esforzamos por trabajar con el mayor rigor profesional en la gestión, procesamiento, edición y publicación de los contenidos y la información. Todos nuestros contenidos web son de acceso libre y gratuito. Cualquier contribución es muy valiosa para nuestro futuro.
¿Quieres (y puedes) apoyarnos? Da clic aquí.
¿Tienes otras ideas para ayudarnos? Escríbenos al correo rialta@rialta.org.
Comentarios
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments