La poeta nicaragüense Gioconda Belli (Managua, 1948) es la ganadora este 2026 del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, que recibirá en la próxima Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México (del 28 de noviembre al 6 de diciembre).
En los últimos años, la autora de libros como Línea de fuego (1978), De la costilla de Eva (1986) y la antología El ojo de la mujer (1991) ha sumado varios importantes galardones: entre ellos, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2023 y el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria, otorgado por la Secretaría de Cultura de México y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Su obra, con una expresión directa y cotidiana, ha revitalizado la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino”, destaca ahora el jurado del Premio FIL, que el año pasado distinguió al escritor y periodista libanés Amin Maalouf.
Asimismo, el lauro reconoce “su renovación del lenguaje literario, que la ha convertido en una de las voces más poderosas entre los autores latinoamericanos contemporáneos”.
Belli vive exiliada en Madrid desde febrero de 2023, cuando una corte de Managua la despojó de su nacionalidad junto a otros 93 opositores a la dictadura de Daniel Ortega.
Este lunes, la poeta agradeció una vez más al país que vuelve a premiarla y que, sobre todo, la acogió en su primer exilio en 1975: “No podía pedir un mayor abrazo para ese momento de mi vida y eso siguió durante todo el tiempo que estuve en México”, dijo.
La autora de La mujer habitada y El país de las mujeres aprovechó la feliz circunstancia para hacer también un alegato en favor de la literatura y la lectura y contra la amenaza de las inteligencias artificiales, según recoge la agencia EFE.
En conferencia de prensa virtual, sobre esta “época difícil” y este “mundo tan lleno de distracciones, con un cada vez más corto nivel de atención”. La literatura, entronces, sería ese contraveneno para evitar que “se sustituya la palabra del ser humano por una palabra mecánica”.
Subrayó Belli que no se siente sola en su actual exilio, y en cambio: “Me siento feliz de ser mujer, feliz de ser madre, de tener un cuerpo como el que tengo, que es capaz de sentir la duda y de sentir la naturaleza y todas esas grandes tensiones y pasiones. Celebrarlo y además invitar a tantas mujeres a participar de esa celebración, ha sido uno de los gozos que he tenido en mi literatura”, afirmó.
La creación literaria fue, en principio, una suerte de instinto y, luego, también convicción: “Empecé a escribir poesía como una celebración de mi cuerpo sin darme cuenta [de] que eso iba a ser subversivo”, confesó Belli. “Cuando me di cuenta [de] que era subversivo […] también me di cuenta [de] que había una necesidad, de las mujeres, de todas nosotras de afirmarnos, de encantarnos, de ser felices y orgullosas de ser mujeres y no sentir esa discriminación”.
El Premio FIL tiene una dotación de 150 mil dólares, y la ceremonia de su entrega será el 28 de noviembre venidero, coincidiendo con la inauguración de la edición 40 de la feria del libro más grande en Hispanoamérica.

