Empleando objetos inverosímiles para representar a personas que había amado y perdido, Félix González-Torres creó las expresiones artísticas de duelo más inolvidables surgidas de la crisis del sida.
Olvidamos que toda foto es la transcripción de la transcripción de meras señales eléctricas. Mi amiga acompaña el devenir de ese chirrido del registro, sin resguardarse en su brillo.
Hace falta un poco de silencio, para que todas las tensiones que atravesaban aquellos tarecos, ruinas de una promesa que nunca se cumplió, nos vuelvan a tocar, a conmover.