No todos los escritores pueden llegar a esta suma todopoderosa: no solo de ver y de sentir como cuerpos, sino de pensar lo que se ve y se siente como almas
Pablo de Cuba Soria es aprendiz de Dadá, trocando a Zúrich por la ciudad tejana. Lo salva su devoción por la fotografía, sea ilustración, documento, pictorialismo, selfi, etc. ¿Otra variante dadaísta? El cut-up prosódico.
Para el haiku, la belleza no se encontrará detrás de las apariencias, en una cualidad trascendente de las cosas, sino en la forma exterior, palpable, audible y tocable, del objeto contemplado.
Todo el libro es un diálogo de voces discordantes en el que predomina una poética de la materialidad del cuerpo y de la supervivencia física relacionada con el trabajo.
La poética que me jalona ahora es una pregunta ante la emoción, el juego y la facilidad con la que nos explotamos, convirtiéndonos en empresarios de nuestras propias vidas.
Este cuaderno ensaya una poética del escamoteo, emparentada con el discurso publicitario, biónica, que articula así una idea de la hibridación del sujeto contemporáneo.
Sabemos que Cuba ha experimentado un éxodo cuyo destino principal es los Estados Unidos y que ese éxodo se ha caracterizado por olas migratorias a partir de la instauración del régimen socialista en 1959. Jorge Duany, especialista en migraciones...