Tres partes se disputaron durante al menos una década el testamento traicionado de Kafka, fallecido hace cien años, y quien pidió como último deseo la destrucción por fuego de todo su legado escrito.
En su ilustración de autores y obras, logró José Bianco abarcar y saltarse su época. Se entregó al idioma para ser retribuido como uno de los escritores más valiosos de las letras hispanoamericanas.
No todos los escritores pueden llegar a esta suma todopoderosa: no solo de ver y de sentir como cuerpos, sino de pensar lo que se ve y se siente como almas
Pablo de Cuba Soria es aprendiz de Dadá, trocando a Zúrich por la ciudad tejana. Lo salva su devoción por la fotografía, sea ilustración, documento, pictorialismo, selfi, etc. ¿Otra variante dadaísta? El cut-up prosódico.
Para el haiku, la belleza no se encontrará detrás de las apariencias, en una cualidad trascendente de las cosas, sino en la forma exterior, palpable, audible y tocable, del objeto contemplado.
Todo el libro es un diálogo de voces discordantes en el que predomina una poética de la materialidad del cuerpo y de la supervivencia física relacionada con el trabajo.
La poética que me jalona ahora es una pregunta ante la emoción, el juego y la facilidad con la que nos explotamos, convirtiéndonos en empresarios de nuestras propias vidas.