En sus relatos, Lucia Berlin proyecta su cotidianeidad pero como artificio, lo que elude, lo que narra desplazando la atención del lector hacia otro sitio, es más categórico e interesante.
Los primeros gestos kafkianos de los ‘Diarios’ ensayan un mapa de sus ficciones: la ilusión de realidad, de la realidad al sueño, del sueño a la escritura.
Para Reinaldo Arenas, la libertad no es, ni puede ser, un estado del mundo al que llegar, un espacio otro que conquistar, sino la permanente rebeldía, la protesta constante, el viaje o fuga perennes, el oleaje del mar.
Meto la cabeza un poco más por debajo de la frazada, porque le temo a las múltiples referencias y asociaciones que me traen los libros de Benjamín Labatut,: ese desconocimiento que produce el miedo es el centro donde estoy parapetada.
La reincidencia en temas y formas de narrar aparece, en 'Un lugar soleado para gente sombría', como un ejercicio de repetición de lo ya visto, no tanto de ampliación o exploración, lo que eclipsa cuestiones muy prometedoras que se quedan allí en una nota, en un decir.
Estoy casi seguro de que cuando Aurora Carmenate Díaz editó los textos de Tamara Díaz Bringas y convirtió a 'Todas las vidas' (Consonni, 2024) en libro estaba pensando en los compartimentos de su cajón de costura.
Néstor Díaz de Villegas ha encontrado a su exégeta más vivo en Jorge Brioso. En 'La destrucción por el soneto' (Almenara, 2024) convergen el maestro florentino, la pasión por los metales y la obra magna del cubano.
Hoy, después de tantos estudios críticos y biográficos sobre Marcel Proust, a nadie ya impacta, o siquiera asombra, su psiquis convulsa y frenética, su erotismo transgresor y francamente sadomasoquista
Si tenemos en cuenta que, según José Martí, cada ser humano puede desarrollar el autoritarismo, solo nos resta desear que para la Latinoamérica del mañana la libertad de expresión y la democracia sujeten como dos brazos la espada de Damocles, referida al poder.
He tardado unos cinco años desde que esta novela llegó a mis manos y el momento en que me atreví a recorrerla. Sabía que no sería fácil. Para este viaje debes dejar a un lado cualquier pudor vestigial. Es una obra descarnada y carnal; lapidaria y esperanzadora a la vez.