Muy tarde para apartar el último sueño contigo en aquel sitio a donde no regresaré: la catedral que no visité, la parada del metro, el helado de té verde de las tardes
Sensualista de la piel, sátiro de la carne y los vocablos, al igual que Reinaldo Arenas y Severo Sarduy, Villanueva Collado cultivó con pasión ambos cuerpos: el del lenguaje y el de la carne.
Una madre soltera de bajos ingresos en Miami tiene las manos atadas y la boca amordazada. Es una persona que recorre el mismo círculo vicioso varias veces y que aprende a recorrerlo a su pesar.